Horas antes de que el INDEC de a conocer el dato de inflación de febrero, el economista Fernando Marull pasó por el programa Pulso Financiero de El Cronista Stream y analizó qué sucedió con los precios en las últimas semanas y anticipó qué puede suceder con el dólar en el corto plazo.

El IPC del segundo mes del año, explicó, estuvo traccionado principalmente por dos factores: la carne, que subió con fuerza durante el período, y las tarifas. “El dato que va a salir hoy, febrero, fue de carne y tarifas”, resumió.

El problema es que marzo llega con su propia presión. Marull había construido una proyección inicial de 2,4% para ese mes, justamente porque los dos grandes drivers de febrero —carne y tarifas— no iban a repetirse con la misma intensidad. “La carne ya se aflojó, tarifas no las vas a tener o no tanto como en febrero”, explicó.

Sin embargo, hay dos rubros que modificaron ese escenario base: la educación, con sus ajustes estacionales de inicio de año, y el combustible, cuya dinámica quedó atada a la evolución del precio del petróleo a nivel internacional.

El conflicto en Oriente Medio sacudió los mercados energéticos y llevó el barril a valores que, en términos de traslado local, implican aumentos que todavía no terminaron de procesarse. Marull fue preciso al respecto: “A 90 dólares el barril más o menos tenés que aumentar 20% acá en Argentina. Subiste 5%, te quedan 15%”.

Y ese rezago, remarcóm tiene una traducción directa en el índice de precios: “Las naftas pesan directamente en el IPC el 3%, así que es 0,3 punto por cada 10% que sube la nafta.” Dicho en términos concretos, si las naftas terminan subiendo un 10% en marzo, la proyección se estira de 2,4% a 2,7%. Si el aumento se frena en 5%, el número quedaría en torno al 2,5% o 2,6%.

Pese a todo, Marull ve una trayectoria descendente hacia el segundo trimestre. Para abril y mayo, los factores extraordinarios que inflaron los números recientes deberían diluirse. “Pensemos en abril, pensemos en mayo: carne no va a seguir subiendo, tarifas va a haber menos, educación ya va a pasar y nafta no va a estar”, enumeró.

Lo que quedaría como determinantes de fondo son las paritarias —que según su visión van a subir— y el tipo de cambio. Sobre este último fue categórico: “El dólar va a seguir planchado”.

La calma cambiaria, explicó Marull, no es una apuesta optimista sino el reflejo de una situación de oferta de divisas inusualmente favorable. “Argentina está con suerte a nivel de dólares, para decirlo de alguna manera”, dijo, y desglosó los factores: “En los últimos dos meses se te sumaron mil millones de dólares de las mineras porque el oro vale una fortuna. El petróleo subió y te sumó tres mil millones de dólares. En agro llovió y subió el precio de la soja”.

El resultado, subrayó, son aproximadamente cinco mil millones de dólares adicionales en apenas dos meses, un colchón que sostiene la estabilidad del tipo de cambio en el corto plazo.

Esa perspectiva cambia la ecuación para los ahorristas. Ante la pregunta de qué conviene hacer con los pesos —la eterna disyuntiva entre plazo fijo y dólar—, Marull fue directo: “El carry viene funcionando. El plazo fijo, los fondos comunes de inversión, las Lecap vienen funcionando mejor que el dólar porque el dólar está planchado”.

Para quienes quieran cubrirse de la inflación, recomendó los bonos CER o el plazo fijo UVA: “En los últimos meses les ganaron a todo.” Y para quienes prefieran tasa fija, apuntó a los instrumentos del Tesoro: “Hoy entre pesos por ahí te conviene, las tasas están bien. Hay una licitación del Tesoro, va a pagar 2,5%, 2,4% mensual, que pensando en abril, si estás abajo del 2,5, te funciona”.