

El escocés Andy Murray se coronó ayer campeón del torneo de Wimbledon, después de barrer en tres sets al serbio y número uno del mundo Novak Djokovic, convirtiéndose de esta forma en el primer británico en ganar sobre el sagrado césped después de 77 años, nada menos (ver recuadro).
Pero también sobresale en este certamen la barrida que la marca Adidas le propinó a su principal competencia Nike, empezando por mencionar que el vencedor de ayer viste Adidas, y Djokovic, que aunque lleva uniforme de la japonesa Uniqlo, con quien tiene un contrato firmado hasta el 2017 y fue nombrado como su nuevo embajador, utiliza también calzado de la marca alemana.
Murray, quien tiene un contrato vigente de tres años por u$s 5 millones, le ganó en su semifinal al polaco Jerzy Janowicz, jugador que también tiene acuerdo económico con los europeos tras su reciente incorporación, el pasado mes de abril.
La compañía de las tres tiras cuenta además en la rama femenina con la sorpresa del campeonato: Kirsten Flipkens, quien perdió en semifinal ante la campeona Marion Bartoli (Lotto), y tiene decorada su cuenta de Twitter con la frase All Kirsten, en referencia a la campaña Adidas is all in.
La estadounidense Nike es sin duda la gran perdedora si se tiene en cuenta que de movida, en las primeras rondas, se le fueron Roger Federer, Rafael Nadal, María Sharapova, y Serena Williams. Además fue precisamente una tenista de su portafolio de jugadoras quien eliminó a la campeona Serena, Sabine Lisicki, la cual desde 2011 está con la marca tras dejar a Adidas, que decidió no renovarla por su irregular temporada tras una lesión en el tobillo.
La última carta que le quedaba a Nike en Wimbledon había sido el argentino Juan Martín del Potro, pero ya sabemos como terminó su historia: quedó cerca de la hazaña en cinco sets ante Djokovic (pero sus fotos después de tremendo partidazo, mostrando la pipa de Nike, se vieron en todo el mundo, incluso en la portada del New York Times).
Por su parte la compañía Lotto contaba con la italiana Marion Bartoli (tiene contrato hasta el 2014) y la polaca Agnieszka Radwaska. La primera se quedó con el título de singles de mujeres y la segunda perdió justamente con la finalista Lisicki.
Premios
La cantidad de dinero en premios para esta edición de Wimbledon se incrementó un 40% según anunció lo había anunciado el All England Club de Londres, donde se celebra cada año el segundo Grand Slam de la temporada. Cada ganador individual masculino y femenino obtuvo 1,6 millones de libras (u$s 2,4 millones) y, en total, se repartieron 22,6 millones de libras (u$s 33,6 millones), el premio más alto de la historia del tenis profesional.
Esta última cifra supuso que en esta edición, la suma total de los premios aumentó 6,5 millones de libras (casi u$s 10 millones) respecto a las cuantías entregadas en 2012.










