#CASHTAG

Todo lo que está escondido en el viaje a Lago Escondido

Lo que delata todo lo trucho y arruina la confianza es la fuerza de lo evidente y la caradurez de querer negarlo.

Porque aún cuando tenga razón sobre que hay animosidad en la Justicia y los medios hacia su persona, que Cristina Kirchner nunca haya hablado con sinceridad ni siquiera a los propios de los vínculos económicos y comerciales que su familia mantenía con un emprendedor de la obra pública que crecía de manera poco habitual no solo te insulta la inteligencia, sobre todo voltea la credibilidad del resto de los argumentos por fuertes que sean.

Y aun cuando esté recontra probado el favoritismo con la obra pública desde el 2003 hasta 2015 o que se hayan hecho operaciones de inteligencia desde el Estado kirchnerista, nadie te va a dar bola en serio si sos un holding de medios llevando de paseo inexplicable a varios jueces y fiscales que tuvieron que ver en tus causas. Ni qué hablar si además queda expuesta la intención de ocultarlo hasta fingir demencia. Se deslegitima cualquier procedimiento y -lo peor- hace de la transparencia en la Justicia un eslogan vacío tipo seminario de CEOs.

Ahora, lo increíble es cómo en la organización misma del periplo por la estancia de Lago Escondido que se conoció el 17 de octubre con representantes del Grupo Clarín, jueces federales como Julián Ercolini y el ministro de Seguridad porteño, Marcelo Dalessandro, las diferencias se diluyen en una maná de guita que es la intermediación en las publicidades de la política.

"Las caras que tenés que conocer", tuiteó el community manager de La Cámpora el día después de que se conocieran detalles sobre los chats atribuidos a los viajeros que habían ido a la propiedad del magnate Joe Lewis, que más allá de algún debate sobre el origen de la filtración, es una bomba por lo porno del toma y daca del establishment con los tribunales.

Entre esos rostros, sin embargo, pasaba inadvertido el de un señor con el nombre de Tomás Reinke.

"Un hombre de la comunicación política". "Un publicista". "Un empresario de medios". Tales fueron las referencias tanto en las crónicas del tema como hasta de la propia Cristina Kirchner en su alocución por YouTube tras la condena en la causa Vialidad.

Y lo increíble es que "Tomy" es el padre de la criatura. El ideólogo del viaje, el puente con la estancia de Lewis y, lo que nadie escribió hasta ahora, uno de los hombres clave del manejo de la estrategia publicitaria a ambos lados de la grieta.

Reinke dirigía el diario de Río Negro hace unos años. Ahí conoció a Nicolás Van Ditmar, el administrador del complejo sureño y el "Nico" al que refieren los mensajes.

Cuando estalló un escándalo sobre las propiedades del empresario durante la presidencia de su amigo Mauricio Macri, el vínculo se ahondó y tuvo la ocasión de dar consejos en el manejo de la crisis frente a la opinión pública. Esa relación abriría entonces muchas más posibilidades en el futuro.

Tras dejar el periódico patagónico, Reinke volvería a la Ciudad de Buenos Aires a ocuparse de un negocio muy jugoso: la relación entre publicidad del Estado, rosca y medios. Es el mundo de los "bolseros", los que deciden y aplican el presupuesto comunicacional de un gobierno, de un organismo. El universo donde Reinke y su círculo son amos y señores hace décadas.

Mientras su nombre salia en las crónicas del viaje que narraban mayormente medios oficialistas, Reinke todavía exhibía en su LinkedIn la alegría de que hace 9 meses había ganado el manejo de la estrategia publicitaria de YPF.

Es que así es la vida cuando nadie te ve: podés ser quien canaliza al mismo tiempo los mensajes de "La transformación no para" de la Ciudad de Buenos Aires hasta los anuncios con Lionel Messi de la petrolera estatal, controlada por la organización que conduce Máximo Kirchner, pasando por buena parte del presupuesto de la gobernación bonaerense.

Un crossover anti grieta que cuando se entere la vice quien sabe qué pasa. Habrá que poner YouTube. Reinke, que no respondió consultas para esta nota, habría sido desplazado de sus funciones tras el impacto del tour que amenaza todo.

Había sido su idea agregarle al tranquilo clink caja de la intermediación un plus de viajes de relacionamiento como el que quedó al descubierto, aprovechando su contacto con Van Ditmar.

A veces el plan fue en vuelos privados como el del escándalo, que la Justicia está viendo quién y cómo se pagaron. Pero otras veces el lobby trip pudo ser en avión de línea y con las familias.

Como hace siete meses cuando llevó en otro viaje similar a Lago Escondido a importantes financistas, empresarios turísticos y hasta sindicalistas, todos rezando hoy que nadie suelte más planillas desde la Policía de Seguridad Aeroportuaria.

Los que viajaron al sur dicen que obviamente Lewis, de 96 años y residencia en Bahamas, no está ni cerca de todo esto. Y que la estadía y las aventuras son en un pedazo de la estancia que maneja Van Ditmar, que es conocido además por su vehemencia ante algunas manifestaciones en la zona.

En el periodismo tampoco meamos agua bendita. Hay regalos, que ahora que estamos a fin de año nadie devuelve diciendo "uy perdón, conflicto de interés".

Y claro qué hay invitaciones a viajes, también, que ameritarían algunas preguntas en algún punto parecidas a las que se le pueden hacer a los pasajeros del escándalo. Pero apenas en algún punto.

Porque eso mismo, como en este párrafo, no se ignora, se hace público y se problematiza al menos si hay buena leche. No se oculta y se piensa en facturas truchas para simular lo contrario. De hecho en algunas empresas periodísticas hasta se acostumbra a explicitar en un anuncio que hace una compañía en el exterior si el viaje fue pagado por el protagonista de la noticia.

Es un mínimo de decoro y respeto por el interlocutor. Tal vez sea mucho pedir a esta altura.

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Comentarios

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  • JCHA

    Jorge CERNOTTO HILGERT Arg

    11/12/22

    Bien, pero poco!! si uno quiere ser disruptivo, y conoce todas las tramas, entonces debe ser amplio y preciso; no expresiones genéricas; nombres, fechas, motivos. Todo lo que se sabe, y que no suma transparencia, se transforma en un arma para la extorsión, también para el escritor de esta nota. Si lo conoces, dilo!!! De lo contrario, no lo escribas, porque eres cómplice.

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  • FL

    Fernando Loisso

    10/12/22

    Buena nota Jairo. !!!

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