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La llegada a la etapa senior implica cambios en las necesidades de los perros, pero no significa que deban abandonar el movimiento. Mantener una rutina de actividad adaptada, controlar el peso y prestar atención a determinadas señales físicas puede ayudar a preservar su bienestar a medida que envejecen.

Según las recomendaciones del veterinario Carlos Rodríguez, los perros comienzan a considerarse mayores aproximadamente entre los siete y ocho años. En esta etapa, uno de los principales objetivos debe ser conservar la movilidad sin someter al animal a esfuerzos que superen sus capacidades.

Los perros mayores necesitan mantener una actividad física adaptada a sus capacidades.ChatGPT - creada con IA

Por qué los perros mayores deben continuar haciendo ejercicio

Rodríguez cuestiona la idea de que un perro senior deba pasar cada vez más tiempo en reposo. Según explica, disminuir progresivamente el movimiento puede favorecer la pérdida de capacidad funcional y contribuir al deterioro de las articulaciones.

La actividad, sin embargo, debe adecuarse a cada animal. Los paseos pueden ser más tranquilos y ajustarse a su ritmo, evitando tirones de la correa, recorridos excesivamente exigentes o ejercicios propios de un perro joven. La clave está en mantenerlo activo sin forzarlo.

El peso y el pelaje pueden revelar cambios importantes

El exceso de peso adquiere especial relevancia durante la vejez, ya que aumenta la carga que soportan las articulaciones y puede empeorar problemas relacionados con la movilidad. Rodríguez propone una comprobación sencilla: pasar la mano por el costado del perro para comprobar si las costillas pueden identificarse sin ejercer demasiada presión.

Si resulta difícil percibirlas, puede ser conveniente consultar con un veterinario para determinar si el animal necesita modificar su alimentación o su nivel de actividad. El control debe ser especialmente cuidadoso en perros que ya presentan artrosis u otras dificultades para desplazarse.

El estado del pelo y la piel también merece atención. Una caída excesiva del pelaje o cambios importantes en su aspecto pueden estar relacionados con problemas dermatológicos, alimentación inadecuada u otras condiciones que requieren evaluación profesional.

Cómo cuidar a un perro senior durante los días de calor

Las temperaturas elevadas requieren adaptar las actividades y ofrecer alternativas para mantener al animal entretenido y correctamente hidratado. Una de las opciones mencionadas por Rodríguez consiste en utilizar el propio alimento del perro o agua para preparar estímulos fríos, en lugar de recurrir a productos elaborados con leche destinada al consumo humano.

También puede congelarse parte de su comida dentro de juguetes diseñados para que el animal interactúe con ellos. Otra alternativa consiste en mantener el agua fresca durante más tiempo colocando hielo en la base del recipiente y agregando agua por encima.

Además del ejercicio y la alimentación, los perros mayores necesitan controles veterinarios periódicos para detectar cambios en su salud y ajustar sus cuidados a las necesidades específicas de cada animal.