Un semáforo apagado puede generar dudas entre los conductores, especialmente en intersecciones con mucho tránsito donde habitualmente es la señal luminosa la que determina quién puede avanzar. Sin embargo, que el dispositivo deje de funcionar no significa que los vehículos puedan atravesar el cruce sin respetar un orden.
Ante esta situación, los conductores deben disminuir la velocidad, aumentar la precaución y observar las demás señales presentes en la intersección. Además, si un agente de tránsito está regulando la circulación, sus indicaciones tienen prioridad sobre el resto de la señalización.
El Código Nacional de Tránsito establece un orden de prelación entre las señales, primero se encuentran las órdenes de los agentes de tránsito, seguidas por las señales transitorias, los semáforos, las señales verticales y, finalmente, las demarcaciones horizontales sobre la vía.
Semáforo apagado: ¿quién tiene prioridad para pasar?
Cuando el semáforo está completamente fuera de funcionamiento, los conductores no deben interpretar el cruce como una vía libre. En cambio, tienen que identificar qué otras reglas o señales determinan la prioridad en esa intersección.
Si existe una señal de PARE, CEDA EL PASO u otra señal vertical, esta deberá ser respetada. Asimismo, cuando haya un agente de tránsito dirigiendo la circulación, los conductores deberán seguir sus instrucciones, incluso por encima de las señales que normalmente regulan el lugar.
En una intersección sin señalización que determine la prelación, la regla general establece que tiene prioridad el vehículo que se encuentre a la derecha. También existen situaciones particulares, si dos vehículos circulan en sentidos opuestos y uno pretende girar a la izquierda, tiene prelación aquel que continúa derecho.
Por esta razón, encontrarse con un semáforo apagado exige prestar especial atención al entorno antes de avanzar y evitar asumir automáticamente que se tiene derecho de paso.
Qué deben hacer los conductores ante un semáforo fuera de servicio
La principal recomendación es reducir considerablemente la velocidad al aproximarse a la intersección y comprobar que es seguro continuar antes de ingresar al cruce.
También es importante observar si existen peatones, ciclistas u otros actores viales. La normativa vigente establece que los conductores de vehículos motorizados deben respetar su integridad y darles prelación en la vía.
En términos prácticos, ante un semáforo apagado se debe:
- Reducir la velocidad antes de llegar al cruce.
- Respetar primero las instrucciones de los agentes de tránsito, si los hubiera.
- Observar las señales verticales y la demarcación existente.
- Aplicar las reglas de prioridad correspondientes cuando el cruce no esté señalizado.
- Evitar ingresar a la intersección hasta comprobar que puede hacerse de manera segura.
La precaución resulta fundamental porque un semáforo fuera de servicio elimina una de las principales referencias utilizadas para ordenar el tránsito. Avanzar sin comprobar quién tiene la prioridad puede aumentar considerablemente el riesgo de un choque, por lo que cada conductor debe adaptar su circulación a las condiciones concretas del cruce.