

En Colombia, el servicio militar continúa siendo una obligación vigente y cada año vuelve a generar dudas entre los jóvenes que alcanzan la mayoría de edad. Aunque no se trata de una medida nueva, muchos ciudadanos aún se preguntan quiénes deben presentarse y qué sucede si no regularizan su situación.
En distintos momentos del año, especialmente durante las convocatorias oficiales, crece el interés por entender cómo funciona este proceso. La normativa actual establece condiciones claras, pero también contempla excepciones y escenarios particulares.
Lo cierto es que el servicio militar en Colombia está regulado por la Ley 1861 de 2017, que define tanto las obligaciones como los beneficios para quienes deben cumplir con este requisito.
Servicio militar obligatorio en Colombia: quiénes deben presentarse
En Colombia, el servicio militar es una obligación legal para los hombres entre los 18 y 24 años en caso de que no se aclare su panorama. Al cumplir la mayoría de edad, deben presentarse ante las autoridades para definir su situación militar, lo que determinará si deben incorporarse o si aplican a alguna causal de exención.

Este proceso es supervisado por el Ejército Nacional, encargado de organizar las convocatorias y verificar la información de cada ciudadano. No definir la situación militar no implica una incorporación automática, pero puede generar dificultades o requisitos adicionales en ciertos trámites con el Estado.
Las mujeres no están obligadas a prestar servicio militar, aunque pueden hacerlo de forma voluntaria. Además, existen excepciones contempladas por la ley, como condiciones médicas, situaciones familiares específicas o pertenencia a comunidades indígenas.
Cuánto dura el servicio militar y cuánto se paga en Colombia
La duración del servicio depende del perfil del conscripto. En la mayoría de los casos, quienes terminaron el colegio prestan servicio durante 12 meses, mientras que quienes no son bachilleres pueden cumplir un periodo de hasta 18 meses.
Durante ese tiempo, los jóvenes realizan tareas de apoyo en las Fuerzas Armadas, incluyendo actividades de seguridad, logística y programas sociales en distintas regiones del país.
En cuanto a la remuneración, el Estado colombiano otorga una bonificación mensual que en los últimos años se ha acercado al salario mínimo, además de cubrir alimentación, alojamiento, uniformes y atención médica durante todo el periodo.
Al finalizar el servicio, los soldados reciben un pago adicional de licenciamiento y pueden acceder a apoyos para su reintegración a la vida civil, de acuerdo con los beneficios establecidos por la legislación vigente.











