El caso que sacudió a la política colombiana sigue revelando piezas clave de una trama criminal cuidadosamente planeada. A casi nueve meses del asesinato del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, la justicia dio un paso decisivo al avalar una de las negociaciones más relevantes del proceso judicial.
Sin reconstruir aún todo el entramado del crimen, una reciente decisión judicial permitió confirmar que detrás del ataque hubo roles definidos, pagos prometidos y una logística previa que excedió por completo la acción individual del menor que disparó. La investigación avanzó sobre quienes facilitaron el arma y coordinaron los movimientos.
En este contexto, una jueza especializada de Bogotá aceptó el preacuerdo alcanzado entre la Fiscalía y una de las mujeres señaladas como pieza clave del magnicidio, una decisión que despeja dudas sobre cómo se articuló el plan y quiénes participaron en su ejecución.
Alias Gabriela y su condena por el magnicidio de Miguel Uribe
La jueza primera penal especializada de Bogotá condenó a 21 años de prisión a Katerine Andrea Martínez Martínez, conocida como alias Gabriela, tras avalar el preacuerdo firmado con la Fiscalía. La mujer aceptó su responsabilidad en el magnicidio de Miguel Uribe Turbay, ocurrido el 7 de junio en el parque El Golfito, en el occidente de la capital.
Según lo acreditado en el proceso, alias Gabriela cumplió un papel esencial al entregar el arma Glock 9 milímetros al menor de 15 años que ejecutó el ataque. La sentencia también impuso una multa de 2.700 salarios mínimos y negó cualquier beneficio de prisión domiciliaria, al considerar la gravedad de los hechos.
En su declaración, la condenada reveló que le ofrecieron dinero a cambio de facilitar el arma, y que el pago principal estaba condicionado a la muerte del senador. La jueza concluyó que se trató de un homicidio agravado por precio o promesa remuneratoria, sustentado en abundante prueba técnica y testimonial.
Investigación del magnicidio de Miguel Uribe y otros implicados
El fallo contra alias Gabriela se suma a una serie de decisiones judiciales que confirman la existencia de una empresa criminal organizada. La Fiscalía ha señalado que el ataque fue planeado con anticipación, asignando funciones específicas antes, durante y después del crimen.
Entre los implicados figura el menor sicario, quien aceptó cargos y cumple una condena de siete años en un centro especializado. También fueron judicializados otros actores como Carlos Eduardo Mora González, alias El Veneco, condenado a 21 años, y William Fernando González Cruz, alias El Hermano, actualmente en prisión.
La investigación continúa sobre figuras señaladas como coordinadores del plan, entre ellos Elder José Arteaga Hernández, alias El Costeño, y otros presuntos enlaces con los autores intelectuales. Las autoridades siguen analizando comunicaciones, registros telefónicos y evidencia forense para cerrar el círculo de responsabilidades en uno de los magnicidios más impactantes de los últimos años.