Storytelling: 7 pasos para conectar mensaje y emoción con lo que hacemos

por  DANIEL COLOMBO

Es Master Coach especializado en CEO, Alta Gerencia y Profesionales; impulsor de Emprendedores; Comunicador profesional, Conferencista internacional. www.danielcolombo.com

 

1

Storytelling: 7 pasos para conectar mensaje y emoción con lo que hacemos

La nueva tendencia es comunicar marcas, productos y servicios a través de relatos que inspiren y conmuevan. El impacto estratégico de lo afectivo, lo gestual e incluso lo sensorial 

Seguramente muchos tenemos recuerdos de infancia: cuando alguien cercano nos contaba una historia apasionante, se despertaba el asombro, el interés, las ganas de más, el espíritu de aventura. Exactamente eso es el storytelling, el arte de contar historias y crear narrativas potentes para transmitir nuestros mensajes.

El 23 de octubre de 2001 Steve Jobs, el conocido fundador de Apple, presentó en sociedad el primer reproductor digital de música. El lema que utilizó y que quedó grabado como un gran ejemplo de storytelling fue: “1000 canciones en tu bolsillo”. Así comenzó la era del almacenaje de infinita cantidad de música, poder trasladarla y que esté accesible cuando quieras, donde quieras.

¿Cómo funciona el storytelling?

Esta herramienta de comunicación inspiracional encierra el poder de narrar una buena historia, que incluye elementos aspiracionales, emocionales y de experiencias que, transferidas al público, marcarán una diferencia. Así, el relatar una historia relacionada con una marca, producto o servicio -e, incluso, presentaciones internas en el trabajo- se nutren del lenguaje sensorial estructurado en forma tal que llegan mejor al público. No sólo se transmiten conceptos a veces fríos, sino que tocan las emociones y generan un mayor impacto.

El storytelling es de aplicación múltiple, ya que se puede lograr ante el público como orador o vocero, en un video, escribiendo una pieza de comunicación, hablando en un medio de comunicación o frente a tu equipo: siempre es una buena ocasión para contar una gran historia (que no es lo mismo que meter un cuento…).

No se necesitan las lágrimas

Es cierto es que, al tocar la fibra emocional, cualquier persona está más abierta a conectar el mensaje con su propia experiencia de vida, o de alguien cercano; allí se tiende un puente interno en el cerebro que permite que lo que se dice sea más recordable frente a una exposición convencional. Se convierten en magia las palabras, para acercarse de una manera especial al público.

Técnicamente, lo que sucede cuando alguien cuenta una excelente historia, es que los cerebros se sincronizan inconscientemente, la historia atrapa y conquista. La publicidad, el marketing, las relaciones públicas, un buen profesor, un médico que se esmera en la atención de sus pacientes, y uno mismo con su familia y amigos: todos utilizamos el storytelling.

Llevado al mundo de las ideas y de los negocios, las herramientas para contar historias son sumamente efectivas para promover conversiones más rápidas, porque se produce una conexión sensorial y emocional más efectiva. Así, un cliente puede imaginarse y hasta sentir a través de lo que se le dice o muestra, que está “viviendo” la emoción de utilizar tu producto, aún cuando está decidiendo comprarlo.

Aunque hay que tener cuidado: contar historias potentes, conectadas desde el universo emocional humano, no significa tener que apelar al recurso de que las personas se pongan a llorar, o pierdan su capacidad de raciocinio de tan emotivas que están. La sensibilización en extremo se convierte en manipulación emocional (y es uno de los recursos muy mal utilizado en la política, por ejemplo). Se llama sensiblería barata.

Más bien, se trata de tocar una fibra íntima de conexión a través de lo sensorial -compuesto por imágenes, palabras, sonidos, lo táctil, los aromas-, con lo que necesita activarse para producir un resultado determinado.

Cómo conectar mensaje y emoción con lo que hacemos

Sin necesidad de invertir recursos extraordinarios, la habilidad de conectar la historia con el corazón de las personas es lo que hace que el relato sea creíble. El storytelling se basa en los principios de la humanidad, y son éstos los que hacen que la gente se identifique mejor con el mensaje. Para lograrlo necesitás entrenarte en combinar una serie de factores, entre ellos:

  • Los valores de la marca, producto o servicio.
  • Una historia, quizás trivial para uno, que despierte emoción en la gente (inclusive cuando leen).
  • Los elementos que  hacen a la marca diferente al resto.
  • Articular un lenguaje rico en estímulos emocionales, que haga vibrar y sentir.
  • Lo positivo que las personas encontrarán en lo que se ofrece o cuenta.
  • La forma en que se presenta la información: desde las imágenes hasta el tono de voz, los matices, las cadencias y las pausas; también los gestos y la actitud corporal; el ritmo al hablar; el énfasis; y la contundencia del contenido.

 

7 pasos para lograr un storytelling de alta efectividad

  • Despertar interés: las personas somos curiosas por naturaleza.
  • Emocionar y humanizar los vínculos.
  • Generar mayor conexión con los públicos.
  • Pensar en términos de recordación del contenido esencial a transmitir (pregnancia de tu mensaje).
  • Permitir que la gente asocie lo que se transmite con experiencias personales.
  • Asociar el tema con una historia poderosa e inspiracional: un gancho, algo que sirva de disparador y puente para el contenido de valor.
  • Potenciarlo con estímulos sensoriales como música, imágenes, videos, movimiento.

 

Recursos prácticos a tener en cuenta

  • Contá lo que te ha desafiado y cómo lo solucionaste.
  • Relatá cómo sirve lo que estás proponiendo, en concreto, a tu público.
  • Enfatizá bien tu discurso apelando a todo tipo de conexiones emocionales.
  • Utilizá un vocabulario amplio y variado, basado en lo emocional y sensorial en primera instancia.
  • Desarrollá tu puesta gestual: lo que dices se afianza con tus gestos, tono de voz, matices, ritmo, y, sobre todo, con tu actitud al comunicar.
  • Buscá crear una experiencia inolvidable.
  • Practicá lo suficiente: ensayá, grabate y corregí tu presentación con storytelling.
  • Como en toda estructura de comunicación, necesitás definir un excelente comienzo, un nudo y un final-desenlace, donde articularás todos los elementos narrativos necesarios para inspirar, emocionar, entusiasmar, motivar, y, sobre todo, despertar el interés por lo que querés transmitir y que la gente recuerde no sólo en su mente: más que nada, en su corazón.

Comentarios1

Capullo, si estos tipos es lo más nuevo que tienen, es que nacieron ayer. Todavía sigue teniendo el record, el sistema de ventas de alta presión de los 50s en los EEUU. Tanto que tuvieron que prohibirlos. ¨rubenardosain.wordpress.com¨