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Si MaríaSol Cravello se hubiera dejado llevar por el consejo que le dieron al terminar la licenciatura en alimentos, probablemente estaría muy lejos del lugar en el que se encuentra ahora.

"Nunca te dediques a la cerveza", fue la frase que le dijo un profesor hace unos 11 años y recuerda textual al día de hoy. Afortunadamente para su carrera, no solo no siguió el consejo, sino todo lo contrario: hoy es sommelier de cerveza y ocupa el cargo dejefa de Conocimiento Cervecero en Patagonia, una de las marcas que hoy forma parte de Cervecería y Maltería Quilmes.

"Me encanta", repite varias veces en diálogo con El Cronista al hablar del universo de una de las bebidas más populares y elegidas por los argentinos que, desde hace años, no para de evolucionar.

Está claro que lo de Sol es algo más que un simple empleo. Ostenta el título de ser la única instructora de Cicerone (un programa internacional sobre entendimiento cervecero) en Latinoamérica,y jueza Beer Judge Certification Program (BJCP).

El trabajo de Sol Cravello. (Foto: Cervecería y Maltería Quilmes).

¿Qué hace una sommelier de cerveza?

De labor y experiencia reconocida en el sector, recibió a este medio en vísperas de un nuevo Día Internacional de la Cerveza. "Mi rol es ser la sommelier de la compañía, no solo de Patagonia sino ya de todas las marcas, y también algo que me fascina, que es ser educadora", detalla acerca de su trabajo.

"A gente de la empresa, a clientes. Me gusta difundir el conocimiento y trato de contagiar esta pasión cervecera y de seguir elevando la categoría del producto, porque me parece que todavía hay mucho trabajo por hacer", agrega.

Probablemente el sueño de más de un amante de esta bebida y del proceso productivo que conlleva, Sol admite que la profesión la sorprendió en el camino. "Yo no tomaba cerveza, no me gustaba. No me gustan las bebidas con gas", cuenta para coronar la anécdota de la universidad.

"Pero me gustaba mucho la microbiología y cuando me recibí me pareció fascinante el mundo de los microorganismos y cómo podían modificar el sabor y aroma de los alimentos. Entoncesquería trabajar con alimentos que tuvieran fermentación o bacterias, que hubiera microbiología ahí", relata. "Tuve la suerte de tener una entrevista acá y al instante me enamoré de lo que no tomaba", dice.

Su trabajo entonces era integrar el panel sensorial, con lo que implicaba probar, "entender por qué esos sabores están", recorrer la planta y capacitar paneles de degustación. "Ahí empecé a entender y cuando fui conociendo más ese proceso de aromas y sabores, no hubo vuelta atrás. Por eso después estudié para ser sommelier y como jueza internacional de cerveza", remarca.

¿Qué se evalúa de una cerveza?

Según apunta Cravello, hay determinados pasos o puntos a considerar que tanto un sommelier como los jueces sensoriales consideran. En líneas generales, estas son algunas características que se toman en cuenta:

  • Apariencia
  • Espuma (es importante que un vaso bien servido tenga unos dos dedos de espuma, según la especialista)
  • Color: cuán brillante es
  • Aromas
  • Sabor: "un sorbito para considerar el balance de los gustos básicos y después ver si se potencia algún aroma en el sabor, cómo es la sensación en boca, si tiene mucho cuerpo, poco, si tiene gas, si es cremosa, hay muchos puntos".
  • La persistencia en boca
Sol Cravello es licenciada en alimentos. (Foto: gentileza Cervecería y Maltería Quilmes).

Cerveza artesanal: "el auge se calmó, pero se afianzaron los mejores"

El boom de cerveza artesanal y el enorme circuito que generó hace unos cuatro o cinco años claro está ya no es el mismo. Sin embargo, Cravello no considera que se trate de una moda que vaya a terminar.

"El auge se calmó un poco, pero se afianzaron los mejores. Igual pienso que sigue habiendo un público muy fuerte que busca consumir variedad de estilos, probar cosas nuevas", opina. "Las artesanales que quedaron son las que realmente hicieron un trabajo desde el conocimiento, desde el marketing también, porque es súper importante, y que invirtieron en capacitarse, en hacer una buena marca", sostiene.

De igual forma, esa irrupción masiva en el mercado, según sostiene, logró acercar a muchos públicos que posiblemente eran ajenos al mundo cervecero.

Cravello es jueza Beer Judge Certification Program (BJCP). (Foto: gentileza).

"Ahora conseguís artesanales grandes en un supermercado, estamos mucho más mezclados y está buenísimo. Está presente la idea de que haya elecciones, que el consumidor vaya y pueda elegir, si quiere algo más ligero o más amargo. Y al abrirse el espectro de sabores, de repente alguien encontró algo que le gustaba dentro de un producto que antes no", agrega la sommelier.

"Tenemos la materia prima ideal para hacer cerveza"

En ese sentido, destacó el nivel que la Argentina tiene en cuanto a producción de cerveza. "Estoy contenta con la calidad que tenemos, en industrial y artesanal, somos referentes en la región", sostiene.

"De Sudamérica somos el único país que tiene producción de lúpulo en buena cantidad. A nivel cebada también, somos de los principales exportadores. Tenemos la materia prima ideal para hacer cerveza", considera.