Más bandas de rock se suman a la tendencia de brindar con vino propio

A las etiquetas de Santaolalla, Pedro Aznar o Coti ahor se suman dos de Las Pelotas, junto a Viña Las Perdices. La bodega familiar avanzaría con proyectos vitivinícolas para otros músicos y para el Cosquín Rock

Más bandas de rock se suman a la tendencia de brindar con vino propio

"Uva, uva, uva... hacete vino para mí”. Dos décadas después, Las Pelotas logró materializar ese letra incluida en el disco 'Para qué?' en dos etiquetas propias. La banda liderada por Germán Daffunchio acaba de lanzar a la venta un partida limitada de 4000 botellas de dos marcas de su dominio, junto a la bodega Viña Las Perdices.

Así, se sumó a la tendencia de los músicos con vino propio, en la que se incluyen figuras tan diversas como Gustavo Santaolalla, Pedro Aznar, Fernando Ruíz Díaz (Catupecu Machu), Felipe Staiti (Enanitos Verdes), Gilespi, Juanchi Baleirón (Los Pericos), Ciro Martínez (Ciro y los Persas/Los Piojos), Rano Sarbach o Coti Sorokin, entre otros.

Pero el proyecto de Las Pelotas difiere de los de otros músicos. Santaolalla, el pionero, cuenta con una bodega propia desde 2005, Cielo y Tierra; Aznar creó su bodega Abremundos, en sociedad con el enólogo Marcelo Pelleriti, de la bodega Monteviejo, creador además de la mayoría de los vinos de músicos: con Baleirón hizo Malbecaster; con Sarbach, BlackDog o Staiti, Vértigo y Euforia. De ahí su mote de “enólogo del rock”.

Las Pelotas. Crédito: rock.com.ar

En cambio, Las Pelotas se unió a Viña Las Perdices, una bodega familiar centrada en alta gama y ajena al mundo de la música, para elaborar dos exponentes con los nombres de la banda y la bodega en la etiqueta. Es un vino conjunto, que surgió por el encanto que el grupo siente por el vino.

Ambos salieron a la vente en diciembre: el malbec 2017 'Brindando por Nada', como el nombre de su último disco, a $ 270 al público, y el cabernet franc 2015 'Víctimas del cielo', tema de ese CD, de 2016, a $ 500. El proyecto surgió de modo casi casual, por la larga amistad que une a Pablo Silvestre, gerente de Comercio Exterior de Viña Las Perdices, con Alberto Moles, director de Popart Discos y Tocka Discos, que edita a Las Pelotas, entre otras bandas.

“Con Pablo somos amigos de toda la vida, desde la primaria. Él se dedicó al vino, yo a la música, pero nos seguimos viendo. Nunca pensé que íbamos a hacer esto juntos, menos con Las Pelotas, una banda a la que no le gusta mucho el marketing ni este tipo de cosas”, cuenta Moles. “Viajo mucho con la banda por el interior y otros países. Germán (Daffunchio) y Sebastián (Schachtel) son fanáticos del vino, les gusta mucho. Como soy mendocino, hace unos años, cuando grababan un nuevo disco en su estudio en Nono (Córdoba), me pidieron que les llevara vinos. Después, charlando, surgió la idea de hacer vinos con la banda”, comenta.

Pero el tiempo pasó y años después, en 2017, cuando fueron a tocar a Mendoza, Pablo Silvestre los invitó a la bodega a comer un asado y probar vinos. “Uno de los dueños (Carlos Muñoz) les hizo un paseo por la bodega y la viña, explicando con pasión todo el proceso de elaboración. Germán se interesó mucho cuando nos ofrecieron algunos para degustar. Es una familia muy agradable y Carlos tuvo mucha química con Germán. Nunca habían hecho nada con músicos pero surgió la idea de hacerlo juntos”, comenta Moles. Tras ese encuentro, Moles y Silvestre se pusieron manos a la obra para concretar el proyecto.

Entre los vinos catados, Daffunchio se interesó sobre todo por un cabernet franc y un malbec. Muñoz le explicó el proceso del vino y cómo afectan a las vides las inclemencias del tiempo, las heladas o el granizo. “Por eso, al hablar sobre los nombres de los vinos, Germán dijo que debía llamarse ‘Víctimas del cielo’, como uno de los temas del último disco. Y casi naturalmente llamó al otro ‘Brindando por nada’ (como el CD)”, relata. De hecho, en la contra etiqueta ambos tienen frases escritas por Daffunchio, que aluden a los vinos y a los temas que le dan el nombre. Por ahora, se venden sólo en tres lugares: La Trastienda (Buenos Aires), Mercado Alberdi (Córdoba Capital) y Nuevo Almacén (Mendoza).

Para la bodega es su primera experiencia en el mundo de la música. Pero no la última. “Hicimos una partida de 4000 botellas de dos productos diferentes; el malbec es más joven, con paso por madera; el cabernet franc es un vino ícono. Si se agotan, después veremos cómo seguimos. Tres grandes distribuidores me llamaron para venderlo, pero es una partida limitada”, dice Silvestre, quien, según su amigo Moles, es fanático de Las Pelotas. “A partir de este proyecto, Carlos (Muñoz) pensó en incursionar en un nuevo rubro. Pensamos en algún proyecto junto a Alberto (Moles) para otras bandas y para el Cosquín Rock”, agrega.

“Si se agotan, veremos si se hacen más vinos o etiquetas nuevas, de otros varietales: aún tenemos que evaluarlo. A Germán le gustan los ricos vinos, así que creo que podrá darse”, dice Moles. “El proyecto no surgió por el afán de un nuevo negocio en sí. Pero, claro, los músicos recibieron cajas de vino”, aclara.

Y hay más interesados. “Otras bandas me preguntaron para hacer vino. Con José Palazzo estamos viendo de hacer uno especial para el Cosquín de Guadalajara, México, que es en junio; un blanco y un tinto, con el nombre del festival. José quiere hacerlo para el Cosquín Rock de Córdoba, pero ya no llegamos; quizás lo hagamos para el de 2020”, anticipa Moles. En el evento cordobés pesan fuerte el fernet y la cerveza, que son además sponsors, con lo cual un vino propio sería, cuanto menos, innovador.

A Viña Las Perdices, figurar en la etiqueta con Las Pelotas le sirve de gran vidriera. “El consumo de vino cae, quizás la música sirva para captar a un consumidor nuevo, que lo compró por la banda y así lo prueba”, opina Silvestre. “De ahora en más, podemos ser un referente más de vinos de músicos”, destaca.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar

Shopping