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De Jaime Torres a Catupecu, más músicos se suman a la moda del vino propio

El artista folklórico presenta hoy Sumaj Tica, un malbec de alta gama junto al enólogo Pelleriti, de Monteviejo. Y el líder de Catupecu Machu prepara cuatro vinos para 2017

Jaime Torres junto al enólogo Marcelo Pelleriti, tras un recital en el marco del Wine Rock

Jaime Torres junto al enólogo Marcelo Pelleriti, tras un recital en el marco del Wine Rock

La relación entre artistas y vino no es nueva en el mundo. El cineasta Francis Ford Coppola fue uno de los pioneros en tener una bodega propia en California; el actor Gérard Depardieu tiene la suya en Francia y el músico Joan Manuel Serrat tuvo su proyecto en su Cataluña natal.

También proliferaron marcas con artistas en sus etiquetas, como Madonna o los Rolling Stones, pero sin injerencia de los músicos en el producto, sólo como estrategia de marketing.

En la Argentina, desde hace unos años crecen sin pausa los proyectos de músicos atraídos por el seductor mundo del vino, que eligen maridar su arte con una etiqueta de alta gama propia, en su mayoría con activa participación en la elaboración.

Al proyecto ya consolidado de Gustavo Santaolalla, que en 2005 compró una finca en Mendoza para luego dar forma a su bodega Cielo y Tierra, se sumaron varios artistas locales. Desde 2013, el guitarrista de Los Enanitos Verdes, Felipe Staiti, elabora junto al enólogo Marcelo Pelleriti, de la bodega Monteviejo, sus marcas Vértigo y Euforia.

Pedro Aznar armó con el mismo enólogo la firma conjunta Abremundos para sus vinos Octava. Y el año pasado Ciro Martínez, líder de Ciro y Los Persas y de la ya disuelta Los Piojos, presentó "27", con la bodega Los Toneles. Pero entre este año y el próximo, los "músicos vitivinícolas" no cesan de surgir, con Pelleriti como principal impulsor.

Al reciente lanzamiento de Malbecaster de Juanchi Baleirón, de Los Pericos, y de Verso, de Coti Sorokin, hoy se sumará el reconocido exponente del folklore Jaime Torres, con Sumaj Tica.
Pero no es todo. Con el mismo enólogo, en un mes presentará su vino el guitarrista Rano Sarbach, mientras que el año próximo llegarán los exponentes de Fernando Ruiz Díaz, líder de Catupecu Machu, y de Marciano Cantero, cantante de Los Enanitos Verdes.

Para Pelleriti, "el conocimiento del artista es algo a favor, pero no significa que tenés ganada la batalla; si no trabajás bien, no te movés, el producto no funciona", aclara.
Los proyectos de alta gama que él lidera con músicos comenzaron casi casualmente. "La idea nace de un evento que organizo desde 2011 en la bodega Monteviejo, el Wine Rock. Cuando vienen los artistas les muestro los vinos y ellos elaboran su propio corte, que queda en una barrica. Luego les entrego sus botellas como obsequio, para consumo personal.

Así empezó la idea con algunos de ellos de hacer algo más y llegar a un vino comercial", cuenta Pelleriti, que además de ser el enólogo de Monteviejo, de la familia francesa Pere Verge, cuenta con su propio proyecto, Marcelo Pelleriti Wines, y es guitarrista aficionado. "Así formamos con Pedro Aznar una sociedad conjunta con sus vinos Octava (Bassa, Alta, Superior) y Página 1", explica. Los demás músicos, como Baleirón, Staiti o ahora Torres, "componen" su vino eligiendo el corte, con su asesoramiento, idean la marca y luego los venden en el mercado.

El malbec Sumaj Tica ("Linda Flor" en quechua) es el exponente que presenta hoy Jaime Torres, con 10.000 botellas, que tienen ocho meses en barrica de roble y seis en botella, y se venderán en vinotecas a $ 280. "Este es el primer vino, la idea es lanzar más adelante otro de mayor gama", cuenta Pelleriti.

Para Torres, vino y música están ligados. "Soy un bebedor de vino indudablemente, aunque lo descubrí tarde. El vino acompaña al ser humano en distintos momentos de la vida; cuando se trata de mi música añado lo social; hay un esfuerzo y una cultura del hacer detrás, es una criatura más que uno ha parido y como tal uno viene de esta tierra", cuenta Torres, sobre su lanzamiento.

"A una de mis nenas le decía ‘sumajtiquita’, para uno que habla la lengua es tierno", dice, sobre la marca. Su "expectativa más grande es que el vino no defraude, que no sea una canción que desafine. Probé dos botellas con amigos, para mí es un vino que suena", destaca, y resalta que "es un vino con sabor argentino, que apunta a la amistad, para compartirlo y disfrutarlo".

Más allá del nuevo proyecto, otros están en plena expansión. Malbecaster (por la unión de la cepa y las guitarras Stratocaster), de Baleirón, se vende con mucho éxito, a $ 300 la botella. "Habíamos elaborado 10.000 botellas para todo el año y en dos meses se vendió más de la mitad. Vamos a ampliar la producción. La próxima semana vamos a empezar a exportarlos a Estados Unidos, donde ya venden Aznar y Staiti", comenta Pelleriti. Y Ruiz Díaz está en pleno registro de sus marcas, para lanzar cuatro vinos en 2017.