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5 bodegas para conocer la ruta del vino en Patagonia

5 bodegas para conocer la ruta del vino en Patagonia

Las bodegas de Neuquén, Río Negro y Chubut –que se reunirán el próximo 31 de mayo para la 2° edición de Expo Vinos de Patagonia–son un polo de atracción para explorar la tradición vitivinícola del sur del país.

La Patagonia, en tanto destino turístico internacional, no suele estar asociado a la vitivinicultura. Este arte y ciencia, sin embargo, tiene su historia en el sur de Argentina, donde se pueden visitar viñedos, bodegas y disfrutar el paisaje de la estepa, el desierto, y la pre cordillera.

Los ríos Limay, Neuquén y el dependiente de ambos, el Negro, riegan al Alto Valle, donde se concentra la mayor cantidad de bodegas. “La producción representa un total del 2 % de la total de país,” apunta Roberto Schroeder, presidente de Wines of Patagonia (WOPA) –la entidad creada con el objetivo de promover la industria vitivinicola del sur del país tanto a nivel nacional como internacional, y que proximamente lanzará una nueva edición de Expo Vinos de la Patagonia, un evento que nuclea a más de 30 bodegas locales entre las que se destacan se destacan Aniello, Aonikenk, Casa Yagüe, Contracorriente, Del Río Elorza, Des de la Torre, Familia Adamow, Familia Aicardi, Familia de Bernardi, Familia Schroeder, Fin del Mundo, Fincas del Limay, Frutos de los Lagos, Gérôme Marteau, Grupo Trafen, Malma, Nant y Fall, Patagonian Wines, Patritti, Rincón de los Leones, Secreto Patagónico y Tapiz. “En las zonas de San Patricio del Chañar, Neuquén, y en el Alto Valle, en Río Negro, se hacen degustaciones de vinos de manera organizada y se disfruta de buena gastronomía,” dice respecto del turismo enogastronómico, que se extiende también a las provincias de La Pampa y Chubut.

En su conjunto, la zona posee emprendimientos a distintas escalas, un suelo que brinda a la uva y los vinos características propias. “Es poco sabido que hasta la década del ’60, en el Alto Valle se cultivaba la vid, en vez de peras y manzanas, como comenzó a suceder después. La bodega Canale, en Río Negro, fue pionera y continuó con esa tarea. El registro oficial llegó a contar ciento veinte bodegas, y hoy suman una treintena. A partir de 2000 se renovó la actividad con nuevos emprendimientos en San Patricio del Chañar, Neuquén; en la actualidad en viñas de Chubut, con viñedos experimentales y bodegas artesanales en La Pampa,” dice Schroeder. Más allá del Alto Valle, las distancias entre viñedos y bodegas suelen ser importantes. Aquí cinco que ofrecen al visitante distintos servicios:

Bodega Humberto Canale, Río Negro

Crédito: Bodega Humberto Canale.

En el antiguo edificio donde funcionaba el generador de energía de toda la compañía, se encuentra el museo de esta bodega centenaria, pionera de la vitivinicultura en la Argentina. Se encuentra a 8 kilómetros de General Roca, en el Alto Valle, y fue fundada por Humberto Canale. El ingeniero llegó por primera vez a la zona (junto con otros directivos de obras públicas) para implementar los sistemas de irrigación de la región. Canale adquirió las tierras en 1909 e implantó los viñedos en 1912. Hoy la cuarta y quinta generación de la familia dirige la bodega. Las cepas con las que producen vinos son cabernet sauvignon, pinot noir, merlot, malbec, cabernet franc, sauvignon blanc, semillón, torrontés, viognier y riesling.

La bodega, de estilo colonial, recibe a los turistas todo el año. El recorrido contempla cada etapa de la elaboración del vino. Se observan desde tanques de acero inoxidable, la crianza y añejamiento en barricas de roble hasta antiguas cubas de madera. Además se pueden caminar entre los viñedos, visitar la planta de fraccionamiento, y realizar una degustación de vinos en el Museo. De lunes a viernes, a las 10 y a las 16, los sábados a las 10.

Más info: http://www.bodegahcanale.com

Del Río Elorza, Río Negro

Crédito: Bodega Del Rio Elorza.

La ruta del vino en Río Negro posee emprendimientos jóvenes y otros con historia distribuidos en su mayoría entre Gral. Roca y Regina, en el Alto Valle. Bodega Agrestis, Favretto, Aniello, La Falda, Bodega Estepa, Chacra y Noemía son algunas de ellas. Del Río Elorza, a 15 kilómetros de Neuquén, es un proyecto a pequeña escala que comenzó en 2001, fruto de la sociedad de dos familias. Comenzaron la recuperación de antiguos viñedos en 2004, y plantaron nuevos clones. En 2007 comenzaron a elaborar vinos y en 2008 una helada interrumpió la actividad de ese año, un tiempo en el que aprovecharon para construir la bodega. La chacra está rodeada de álamos, cuyas hileras son características del paisaje del valle, un método eficaz de barrera y protección de las vides contra el fuerte viento patagónico.

“En las visitas caminamos los viñedos para que el visitante descubra nuestro suelo particular, luego pasamos a la bodega construida con bloques de concreto y chapa, donde están los tanques de acero inoxidable, las piletas de hormigón y la sala de barricas. Si el clima es agradable improvisamos una degustación en el playón, que es donde se hace la recepción de uvas”, explica el enólogo Agustín Lombroni. Para conocer la bodega se debe solicitar la visita, por mail, con anterioridad. Una regla que se aplica también a otras bodegas de la zona.

Más info: http://www.delrioelorza.com

Bodega del Fin del Mundo, Neuquén

Crédito: Bodega Del Fin del Mundo

En 1996, Julio Viola, convocó a un equipo de expertos para llevar adelante el proyecto de producir vinos en San Patricio del Chañar, a 50 kilómetros de Neuquén. Los siguientes años fueron de pruebas y las primeras plantaciones en la estepa se realizaron en 1999. “Durante ese tiempo, realizaron viajes a las zonas tradicionales de producción para buscar la mejor combinación de métodos de plantación y riego que luego adaptarían a la Patagonia”, relata Ana Viola, directora de marketing de Bodegas del Fin del Mundo. Las vides crecieron alimentadas por el agua del río Neuquén, y en 2002 se hizo la primera vinificación. “A medida que avanzó el proyecto se fueron sumando otros interesados en tener su propia bodega en San Patricio del Chañar, entonces mi padre comenzó a ofrecer chacras con viñedos.” Así surgieron Bodega Familia Schroeder, Bodega NQN (ahora Malma), Bodega Secreto Patagónico, Bodega Patritti y otras.

En la visita a Bodega del Fin del Mundo se puede caminar entre los viñedos y se recorre el interior por pasarelas aéreas desde las que se visualiza cada área de producción así como el paisaje exterior. Al final de la visita hay una degustación y la posibilidad de comprar vinos. De martes a domingos, desde las 10 hasta las 16:30, cada una hora.

Más info: www.bodegadelfindelmundo.com

Familia Schroeder, Neuquén

Crédito: Familia Schroeder.

En estas tierras hace miles de años vivieron animales prehistóricos. De hecho, se encontraron los restos de un dinosaurio durante los movimientos de suelo que precedieron a la construcción de esta bodega. En el valle de San Patricio del

Chañar, la familia Schroeder hizo realidad el sueño del viñedo y bodega propios. Son ciento cuarenta hectáreas plantadas con las variedades malbec, pinot noir, merlot, cabernet sauvignon, cabernet franc, chardonnay, sauvignon Blanc y torrontés. “Los días son cálidos y las noches frescas por lo que tenemos una amplia diferencia de temperatura, hay viento, poca humedad y suelo pedregoso. Estas son las condiciones en la que crecen nuestras uvas”, explica Roberto Schroeder.

Los turistas que se acerquen a la bodega, la cual está construida sobre la ladera de una meseta, pueden visitar el viñedo, observar los espacios donde se elabora el vino y la cava del hallazgo del animal prehistórico. El recorrido, que incluye una degustación, se realiza de lunes a domingos (y los feriados) de 10 a 17, cada una hora. Un plus es que la bodega posee restaurant.

Más info: http://www.familiaschroeder.com

Viñas Nant y Fall, Chubut

En Chubut, un grupo de productores poseen los viñedos más australes del país. En un valle, a12 kilómetros de Trevelin, camino a la frontera con Chile, sobre la ruta 259 se encuentran las Viñas Nant y Fall. Aquí, Sergio Rodríguez y familia, poseen ocho mil plantas de uvas pinot noir en un terreno elevado con una inclinación de 40 grados. La aventura comenzó hace cinco años; en marzo de 2016 obtuvieron la primera cosecha y comenzaron a vinificar. El viñedo es la sede de la Fiesta de la Vendimia de Chubut. “La ruta del vino del Chubut tiene unos 200 kilómetros de radio y está conformada por viñedos, bodegas y establecimientos agroturísticos en un estadío incipiente en cuanto a la cantidad de plantas y producción, pero preparados para recibir al turismo”, explica Rodríguez. Algunos de ellos son Viñedo Rincón de Los Leones (en Paso del Sapo), Bodega Familia De Bernardi (valle del Paralelo 42°, límite de Chubut y Río Negro) y Viñedo Familia Adamow (Lago Puelo). Una bodega con mayor desarrollo es Patagonia Wines (en El Hoyo).

Nant y Fall es una chacra con un paisaje de ensueño: viñedos en un terreno ondulado, vegetación nativa, una laguna de cultivo de truchas, huerta orgánica y parking de casas rodantes a orilllas de un arroyo. Está abierta todo el año y se realizan visitas guiadas.

Más info: https://www.facebook.com/nantyfalltrevelin

Los mejores vinos

En la sección de botellas de bodegas de la Patagonia de “La guía del vino argentino 2018”, los sommeliers Aldo Graziani y Valeria Mortara (Planeta) califican a los más destacados de la región. La selección de Neuquén puntúa tintos y espumantes de Bodega Del Fin del Mundo, Familia Schoreder, Malma y Mantra. El Red Blend 2015 y el Special Blend 2013, encabezan el ranking. Ambos son de Bodega Del Fin del Mundo asesorada por los enólogos Ricardo Galante y el francés Michel Rolland. De los espumantes, triunfa el Aether Brut Nature Pinot Noir de Barroco (un trabajo de David Bonomi y el sommelier Roberto Romano). De la provincia de Río Negro se evalúa el trabajo de Humberto Canale, Chacra, Noemía, Verum y Del Río Elorza en la producción de tintos, blancos, rosados y espumantes. En el top de la lista están J. Alberto Malbec 2016 de Noemía, y Chacra 55 Pinot Noir 2016, logrados por el winemaker danés Hans Vinding-Diers. De los blancos, el Old Vines From Patagonia Semillón 2016, del enólogo Matías Riccitelli.

 

Vuelve Expo Vinos de la Patagonia a Buenos Aires 

Bajo el lema “Sabores, paisajes y grandes vinos del sur argentino” Wines of Patagonia (WOPA) reunirá, por segundo año, a más de 30 bodegas de Río Negro, Neuquén y Chubut junto a chefs referentes de la región, que cocinarán a cielo abierto platos de autor con productos locales y de estación.

La segunda edición de Expo Vinos de la Patagonia se realizará el próximo jueves 31 de mayo de 18 a 23 hrs. en La Abadía (Gorostiaga 1908, CABA). Un cupo muy limitado de entradas anticipadas ya se encuentra a la venta a $500 (más service charge) en www.vinosdelapatagonia.eventbrite.com.ar