Historias de marcas

La cerveza mexicana que triunfó en EE.UU. y obligó a un jugador de fútbol a cambiar su apodo

Corona surgió en 1926 como una de las primeras marcas de Grupo Modelo. En 2012 un gigante cervecero pagó u$s 20.100 millones para quedársela.

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Una rodaja de limón incrustado en una botella transparente de cerveza helada. Inmediatamente esto remite a una de las marcas más vendidas de México y los Estados Unidos. Corona construyó su historia hace más de cien años y logró expandirse por todo el mundo. Hoy está en manos de un gigante cervecero global y una de las familias que la fundó está en el top 5 de los más ricos del mercado mexicano.

Con tan solo 17 años, Braulio Iriarte abandonó Elizondo, la localidad española en Navarra donde había nacido en 1860. Ahí no encontraba futuro y decidió que México podía ser una opción para empezar desde cero. Una vez instalado, encontró trabajo en una panadería. Fue escalando posiciones y el siglo XX lo encontró ya con el traje de empresario y una cadena de locales repartidos por el territorio mexicano.

Cervecería Modelo se convirtió en uno de los grandes jugadores de la industria en México.

Entonces, Iriarte optó por sumar negocios. Abrió dos molinos y fundó una fábrica de levadura. Para comienzos de 1920 se unió a un grupo de inmigrantes españoles para incursionar en una nueva industria: la cervecera. Así nació Grupo Modelo, cuya fábrica se inauguró en 2015 y al año siguiente presentó sus dos primeras marcas, Modelo y Corona.

Expansión paso a paso

La compañía inició operaciones bajo el mandato de Iriarte, pero tras su muerte en 1932 tomó las riendas Pablo Diez Fernández. Él había permanecido en un monasterio hasta los 20 años cuando dejó los hábitos y se embarcó desde España rumbo a México. Empezó trabajando en una panadería y formó parte de los inicios de Modelo ganándose la confianza de Iriarte.

Corona se convirtió en el buque insignia del grupo con su ya clásica botella individual transparente. En los 30 ganó popularidad con sus publicidades en radio, en particular la radionovela titulada "¡Ahí viene Martín Corona!", protagonizada por el actor y cantante Pedro Infante.

Corona Extra fue la primera en imprimir su nombre en la botella en lugar de usar una etiqueta.

La etiqueta creció en México y recién inició su expansión internacional en los 70. Primero puso un pie en el sur de los Estados Unidos, luego capturó más participación en ese mercado y para los 80 emprendió su desembarco en América del Sur y Europa. En algunos mercados no fue tan sencillo ingresar. Por caso, en España tuvieron que cambiarle el nombre a Coronita debido a que la bodega catalana Torres ya tenía registrada la marca.

Diez Fernández encaró varias ampliaciones y el grupo se agrandó con múltiples adquisiciones. En 1954 compró Cervecería del Pacífico, en Sinaloa, y la Cervecería La Estrella, en Jalisco; y seis años más tarde se quedó con Cervecería Modelo del Noroeste, en Sonora. El ejecutivo estuvo al frente de la cervecera hasta su fallecimiento en 1972.

El caso Tecatito

Con los años la empresa también ingresó al mundo del fútbol a través del sponsoreo de equipos. Sin embargo, fue protagonista de una historia particular con una promesa del fútbol mexicano.

Jesús Manuel Corona debutó en el club Monterrey en 2010 y al poco tiempo se convirtió en figura del equipo. Pero los Rayados tenían como uno de sus principales inversores a la cervecería Cuauhtémoc Moctezuma y en la parte trasera de la camiseta solían aparecer marcas de su portfolio. El apellido del joven jugador podía resultar un problema al estar asociado con una etiqueta tan conocida en el mercado mexicano.

Jesús "Tecatito" Corona, el jugador con apodo cervecero.

¿La solución? En el dorsal de su casaca empezaron a poner solo su nombre y la inicial de su apellido. Además, a Corona (jugador) le surgió un nuevo apodo, Tecate o Tecatito, inspirado en otra de las cervezas del grupo inversor.

En manos de un gigante

En 2012 el holding cervecero AB InBev compró un 50% de Grupo Modelo por u$s 20.100 millones. Antes ya contaba con la otra mitad heredada tras la fusión de InBev y Anheuser-Busch. El acuerdo conllevó una negociación con varias de las familias que en ese momento controlaban a la compañía.

Una de las beneficiadas fue María Asunción Aramburuzabala, nieta de Félix Aramburuzabala quien había sido ejecutivo y mano derecha de Diez Fernández en la empresa. Hoy la empresaria cuenta con un asiento no ejecutivo dentro del directorio de AB InBev y es una de las 5 personas más ricas de México con una fortuna superior a los u$s 6200 millones.

No obstante, en los Estados Unidos el negocio de la marca está a cargo de Constellation Brands. Esta empresa incluso se enfrentó el holding cervecero por el lanzamiento de su hard seltzer Corona en 2021.

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