

Arte, moda y conciencia medioambiental al servicio de la industria textil de lujo. Bajo ese lema, la brand de sastería premium italiana Ermenegildo Zegna convocó a estudiantes de la Universidad de Palermo (UP) a participar de su concurso de diseño Passion for nature. ¿El objetivo? Que los alumnos desarrollasen prototipos para una colección -no necesariamente masculina, como sí es el core de la marca de luxury global- a partir de productos discontinuos cedidos por la boutique local, con la consigna de respetar el espíritu de la compañía vinculada desde su fundación, en 1910, a la creación ética de los tejidos más finos del mundo a través de la innovación y con las fibras más nobles directamente adquiridas en sus mercados de origen.
La iniciativa se enmarcó en el programa Trabajos reales para clientes reales que organiza la Facultad de Diseño y Comunicación de la UP, que facilita a los estudiantes próximos a graduarse la oportunidad de transitar una experiencia de desarrollo de ideas, campañas y productos vinculadas a las demandas concretas del mundo profesional.
Teníamos una cantidad de producto que estaba depreciado, que hacía muchos años teníamos en bodega. En lugar de destruirlo o donarlo, se nos ocurrió que lo ideal sería reutilizarlo en términos de compromiso sustentable. Y nos pareció que lo ideal era ponerlo a disposición de estudiantes de moda para darles la chance de crear piezas nuevas y ambientalmente responsables a partir de materiales nobles. Por eso, en marzo entregamos unos 300 productos de todas nuestras líneas, detalla Anabella Weber, directora de Marketing y Comunicación Regional de Ermenegildo Zegna.
Así, camisas, corbatas, pantalones, camperas y otros comodines del guardarropas masculino fueron intervenidos con distintas técnicas por alumnos del cuarto ciclo de la carrera de Diseño de Indumentaria de la UP. Fuentes de la casa de estudios explicaron que el trabajo se centró en el uso creativo de las telas, realizándoles tratamientos como teñido, modulación de nuevas láminas textiles, tejido, bordado. Se diseñaron nuevas prendas mediante modelaje creativo, asociado al trabajo de moulage -sin coser y sin cortes- sobre maniquí, transformando los materiales y generando estructuras nuevas.
Hace pocas semanas, un jurado de notables -integrado por directivos de Zegna, periodistas de moda, especialistas en lujo sustentable y académicos del rubro- seleccionó los trabajos ganadores, que fueron recientemente exhibidos en la tienda de la marca en la avenida Alvear.
El primer puesto fue para Nadia Mosquera, quien sorprendió por su trabajo con las texturas y las terminaciones, así como por la creatividad y la versatilidad expresadas en una colección cápsula femenina cuyo highlight fue, sin dudas, un mini cóctel dress abanico a base de corbatas que hará las delicias de los fashionistas chilenos cuando se exponga, en octubre, en el flamante local que Zegna inaugurará en Parque Arauco. Por su parte, Silvina Berenguer apostó a la deconstrucción de artículos de la vanguardista línea Z para establecer un juego de asimetrías y quiebres que se tradujo en prototipos de sastrería minimalista y racionalista, explicitada en pantalones creados a partir de dos mangas de camisas o mangas de ambos como pecheras de remeras con abotonadura escondida.
En palabras de Weber, ha sido muy estimulante comprobar cómo los jóvenes profesionales dominan la combinación entre creatividad, identidad, reutilización de materiales y valor agregado socialmente responsable. z we











