El Banco Central de Brasil, prevé que el déficit en cuenta corriente se mantenga estable o incluso caiga en relación a los u$s 75.000 millones esperados para este año.

En caso de que se confirme la previsión, será la primera vez en cinco años que no hay un deterioro en uno de los principales indicadores de la solvencia externa del país.

La hipótesis es de una estabilidad o caída del déficit en cuenta corriente en términos nominales, es decir, su valor en dólares. La evolución del indicador en proporción al PBI dependerá del tamaño del propio PBI en dólares en 2014, que será determinado por el crecimiento de la economía y por el valor de la moneda estadounidense en el período.

A primera vista, la estabilidad o pequeña caída del déficit externo parece poco, considerando la devaluación cambiaria de 14% acumulada este año. Sin embargo, los más importante es la corrección de la dirección del déficit, que subió más de un punto porcentual en un período de solo un año, superando las previsiones del BC.

Cuando comenzó 2013, el BC esperaba un déficit de u$s 65.000 millones y, a lo largo del camino, revisó su proyección a los actuales u$s 75.000 millones, o 3,35% del PBI.

El BC cree que el déficit se financiará con tranquilidad. La mayor parte se cubrirá con inversiones directas, que este año serían de u$s 60.000 millones.

A pesar de toda la volatilidad que causó el cambio de la política monetaria de Estados Unidos, los mercados internacionales siguen abiertos a las empresas brasileñas. El déficit, por sí solo, no aparece como un problema para el BC, que defiende la tesis de que hay que complementar el ahorro doméstico con capitales extranjeros.