

Una nueva ley propuesta en el estado de Nueva York obligaría a cadenas como Walmart, Target y Kroger a eliminar el plástico en el empaque de sus productos más vendidos. La Packaging Reduction and Recycling Infrastructure Act apunta directamente a artículos de consumo masivo como papel higiénico, toallas de papel y pañales.
La iniciativa fue impulsada por la asambleísta Deborah Glick y el senador Peter Harckham. Su objetivo es reducir las casi cinco libras de basura por persona que generan diariamente los neoyorquinos. Un proyecto similar pasó el Senado estatal en 2025, pero no superó la Asamblea por la fuerte oposición de la industria del plástico. Ahora el debate regresó con más fuerza.
¿Qué cambiaría en los estantes de Walmart con esta nueva ley?
La norma aplicaría a empresas con ingresos netos superiores a u$s 5 millones que vendan o distribuyan productos en el estado. Los fabricantes tendrían plazos escalonados para transformar su packaging con metas concretas. Los cambios obligatorios se organizan en tres ejes:
Reducción de packaging no sustentable
- –10% en tres años
- –30% en 12 años
Packaging reutilizable o recargable
- 5% del total para 2032
- 10% para 2040
- 20% para 2055
Packaging reciclable
- 25% para 2032
- 50% para 2040
- 75% para 2055
Las empresas que no cumplan con las metas deberán pagar multas. Esos fondos se destinarán a financiar programas de reciclaje e infraestructura dentro del estado de Nueva York.

¿Cómo afectaría esta ley a los productos más populares de Walmart?
El impacto más visible recaería sobre artículos de uso diario protegidos con film plástico. Dan Felton, presidente de la Flexible Packaging Association, advirtió que eliminarlo podría comprometer la higiene de productos como pañales y papel higiénico y generar mayor daño en góndola.
Las críticas también apuntan a un posible aumento de precios. Desde la Asociación Nacional de Supermercados señalaron que cualquier cambio sin alternativas comercialmente viables se traslada al precio final en caja, con mayor impacto en comunidades de bajos ingresos.
Por ahora, la ley sigue siendo una propuesta que deberá superar la Asamblea de Nueva York, donde ya encontró resistencia en su edición anterior. Estados como California, Oregon, Maine y Colorado ya cuentan con normativas similares en funcionamiento.













