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Los jóvenes peruanos que en 2026 no se inscriban en el registro militar y deban hacerlo serán sancionados con una multa económica.

La ley Nº 29248 establece que todos los jóvenes que cumplen 17 años deben realizar la inscripción obligatoria, un trámite que no implica sumarse al servicio militar, sino simplemente quedar registrados.

El incumplimiento no es un detalle menor, sino que tiene consecuencias económicas concretas.

Oficial para el Servicio Militar Obligatorio: confirman la cartilla que deberán tramitar y los requisitos (foto: archivo).
Oficial para el Servicio Militar Obligatorio: confirman la cartilla que deberán tramitar y los requisitos (foto: archivo).

Multa obligatoria: cuánto deberán pagar quienes no cumplan

Quienes no completen el registro dentro del plazo serán considerados “omisos” y deberán afrontar una sanción equivalente al 5% de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT), lo que en 2026 ronda los 275 soles.

Esta multa se activa una vez vencido el plazo legal y se mantiene vigente hasta que el joven regularice su situación.

Quiénes deben inscribirse y desde cuándo aplica la multa

En Perú, la normativa establece que todos los jóvenes que cumplen 17 años deben inscribirse obligatoriamente en el registro militar, sin distinción de género.

Este proceso:

  • Es obligatorio por ley
  • Debe realizarse antes de cumplir los 18 años
  • No implica incorporarse al servicio militar (es solo un registro administrativo)

Sin embargo, el incumplimiento tiene consecuencias claras.

Registro obligatorio, pero sin servicio forzado

Uno de los puntos que más dudas genera es si esta medida implica el regreso del servicio militar obligatorio. La respuesta es no. El requisito es inscribirse, no alistarse. El objetivo del Estado es contar con un padrón actualizado de ciudadanos en edad militar, lo que permite organizar mejor la estructura de las Fuerzas Armadas.

De esta manera, la disposición alcanza principalmente a quienes están por cumplir la mayoría de edad. No realizar el trámite no será una omisión sin consecuencias: la falta de inscripción se traduce directamente en una multa.