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Un informe elaborado por el Pentágono, junto con la Academia de Guerra del Ejército de Estados Unidos advierte que el cambio climático no solo representa un problema ambiental, sino que también podría desencadenar un colapso del sistema eléctrico con consecuencias graves para la seguridad global.
El documento analiza los riesgos estratégicos que enfrentará Estados Unidos en las próximas décadas y concluye que los eventos climáticos extremos podrían poner bajo una presión creciente a las infraestructuras energéticas, aumentando el riesgo de apagones masivos.
El Pentágono confirmó cuándo se acabará la energía y afectará al mundo entero
Según el informe, fenómenos como olas de calor, incendios forestales, huracanes e inundaciones podrían intensificarse en los próximos 20 años como consecuencia directa del calentamiento global.

Este escenario generaría una presión constante sobre las redes eléctricas, lo que podría provocar fallas generalizadas o incluso el colapso del sistema energético en distintas regiones del mundo, incluida América del Norte.
Aunque el estudio no establece una fecha exacta para un posible apagón global, sí plantea una estimación temporal preocupante: muchos de estos riesgos podrían intensificarse entre 2035 y 2050, cuando se espera que el impacto del cambio climático sea mucho más severo sobre las infraestructuras críticas.
Especialistas citados en el informe sostienen que la combinación de temperaturas récord, incendios y tormentas cada vez más intensas podría afectar líneas de transmisión, centrales eléctricas y sistemas de distribución.
Por qué Estados Unidos está en riesgo
El documento también advierte que muchas bases militares estadounidenses se encuentran en zonas vulnerables, expuestas a fenómenos climáticos como incendios forestales, tormentas severas o inundaciones.
Si bien algunas instalaciones cuentan con sistemas de energía autónomos, otras dependen completamente de la red eléctrica regional. En caso de un apagón prolongado, esto podría comprometer la capacidad operativa y logística del país.
Las consecuencias no se limitarían al ámbito militar. Un colapso energético también impactaría en la población civil, provocando interrupciones en hospitales, cortes en el suministro de agua potable, fallas en telecomunicaciones y paralización de servicios esenciales.
Cambio climático y seguridad nacional: dos factores determinantes
El informe concluye que el cambio climático ya no puede analizarse únicamente como un problema ambiental. Para el Pentágono, se trata también de un desafío directo para la seguridad nacional.
Las autoridades advierten que los eventos climáticos extremos ya están afectando infraestructuras críticas, incluidas instalaciones militares y sistemas energéticos, por lo que consideran urgente invertir en la modernización de la red eléctrica y reforzar su resiliencia.














