

Una nueva disposición estatal en California establece límites estrictos para finalizar un contrato de arrendamiento. La legislación determina que un propietario no puede desalojar a un inquilino simplemente porque desea terminar el contrato o recuperar la vivienda.
Esta regla forma parte de la Ley de Protección de Inquilinos de California (AB 1482), una normativa que introdujo límites a los aumentos de alquiler y reguló de forma precisa los desalojos en el estado.
La Ley de Protección de Inquilinos de California establece el principio de “causa justificada de desalojo”
La Ley de Protección de Inquilinos de California (AB 1482) incorporó el concepto legal conocido como “causa justificada de desalojo”, una regla que limita cuándo un propietario puede terminar un contrato de alquiler.
Este principio establece que, una vez que el inquilino supera un determinado período de ocupación en la vivienda, el propietario solo puede desalojarlo si existe un motivo legal específico contemplado por la normativa.
Cuáles son las causas que permiten desalojar a un inquilino
La normativa estatal distingue entre causas con culpa del inquilino y causas sin culpa del inquilino, dos categorías formales previstas dentro del sistema de regulación de alquileres.
Con culpa del inquilino:
- Incumplimiento del pago del alquiler.
- Violación del contrato de arrendamiento.
- Daños en la propiedad.
- Uso ilegal de la vivienda.
Sin culpa del inquilino:
- Decisión del propietario de mudarse a la propiedad.
- Realización de remodelaciones importantes.
- Retirada del inmueble del mercado.

Asimismo, esta la ley AB1482 en California establece límites a los aumentos del alquiler en gran parte del estado. La normativa fija un techo anual para evitar incrementos abruptos en el precio de los contratos de arrendamiento.











