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La Administración de Seguridad del Transporte (TSA) confirmó que evalúa cambiar los vuelos en los aeropuertos al ampliar el uso, almacenamiento y retención de datos biométricos de determinados viajeros. La iniciativa apunta a acelerar los controles de seguridad, pero también introduce cambios clave sobre qué información personal se recopila y cómo se utiliza.
Según un aviso publicado el 15 de enero en el Registro Federal, el Gobierno propone obligar a entregar datos biométricos a todo un grupo de viajeros sin excepción, habilitando además su uso para controles continuos de seguridad. La consulta pública permanecerá abierta hasta el 16 de marzo.
¿A quiénes afecta el cambio confirmado por TSA y qué datos biométricos deberán entregar?
Las modificaciones alcanzan exclusivamente a quienes soliciten o utilicen PreCheck de la TSA, el programa que permite pasar más rápido por los controles de seguridad aeroportuarios. La agencia analiza implementar una identificación biométrica móvil y ampliar el intercambio de información con otras áreas del Gobierno.
Entre los cambios previstos, la TSA compartirá huellas digitales con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza para agilizar la inscripción en Entrada Global, como parte de una estrategia del Departamento de Seguridad Nacional para unificar la experiencia de los viajeros confiables.
Datos biométricos incluidos en la propuesta:
- Huellas digitales
- Identificación biométrica para verificación de identidad
- Uso de datos para evaluaciones continuas de seguridad
¿Por qué cambian los vuelos, cómo se usarán los datos y qué opciones tienen los viajeros?
La TSA sostiene que la ampliación del uso de biometría permitirá procesamientos más rápidos en los aeropuertos y controles más eficientes. Sin embargo, la propuesta también habilita que los datos se utilicen para un monitoreo permanente de antecedentes criminales o riesgos de seguridad y no solo en el momento de la solicitud.
Desde el sector de seguridad tecnológica advirtieron que estos cambios podrían implicar riesgos para la privacidad y la protección de datos si no se aplican salvaguardas adecuadas. La agencia aclaró que el sistema sigue siendo voluntario, ya que solo afecta a PreCheck, y recordó que los viajeros pueden enviar comentarios públicos hasta el 16 de marzo antes de que la medida quede firme.