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La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos define a los suplementos dietéticos como aquellos productos que no son alimentos convencionales y están destinados a “complementar” la dieta.

Si bien la agencia federal enumera diversos beneficios, como la ayuda que pueden brindar al cuidado general de la salud, también deja una advertencia clara: “Muchos suplementos contienen ingredientes que pueden tener fuertes efectos en el cuerpo”. Además, en ocasiones interfieren con ciertos medicamentos y con pruebas de laboratorio, por lo que siempre deben tomarse con aval de un profesional de la salud.

De acuerdo con una nueva encuesta realizada entre el 6 y el 12 de julio de 2026 por el Pew Research Center, aproximadamente 8 de cada 10 estadounidenses toman suplementos y los dietéticos predominan, pues dos tercios de ellos eligen vitaminas y minerales.

Las vitaminas y minerales son los suplementos más elegidos

La encuesta reveló que del 78% de los estadounidenses que toman suplementos y las categorías principales son:

  • Vitaminas y minerales (67%)
  • Polvos, tabletas o bebidas de proteína (31%)
  • Suplementos de aceite omega (25%)
  • Suplementos herbales (19%)

El 35% de los participantes respondió que, además, toma algún otro tipo de suplemento que no fue incluido en la encuesta.

Las vitaminas y minerales son el tipo de suplemento más elegido en Estados Unidos.Fuente: ShutterstockKmpzzz

Quiénes toman más suplementos en Estados Unidos

Los resultados arrojaron que los adultos mayores de 65 años son quienes más toman suplementos: de los encuestados que superan esta edad, un 85% respondió que los incluye en su rutina y esto condice a que son el grupo que más posibilidades tiene de necesitar vitaminas y minerales clave.

Por otro lado, en los jóvenes la encuesta reveló que un 67% de los menores de 30 toman suplementos y que de ese grupo un 37% toma proteína, siendo este el más elegido.

Información importante sobre los suplementos más populares

Harvard explica en una publicación destinada a suplementos dietéticos que, si bien la normativa en Estados Unidos exige que estos productos no pretendan “diagnosticar, mitigar, tratar, curar o prevenir una enfermedad o clase específica de enfermedades”, los consumidores suelen utilizarlos justamente para estos fines. En ese sentido, brinda las señales de alerta a las que hay que prestar atención antes de comprar estos productos:

  • Desconfiar de las enfermedades que son demasiado buenas para ser verdad
  • Cuestionar cualquier afirmación de salud que prometa tratar enfermedades o condiciones
  • No confundir precios ni embalajes lujosos con calidad
  • Evitar aquellos que digan “mezclas patentadas” o “fórmulas patentadas”, por permitir que se combine un ingrediente activo caro con otro de menor precio y cobrar un precio alto.
  • Tener cuidado con las afirmaciones sin sentido, que prometan, por ejemplo, aprobación de FDA.
  • Evitar las megadosis

Ante cualquier efecto secundario en la ingesta, es esencial consultar con un profesional.