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El yogurt griego es hoy uno de los alimentos que da el presente en la heladera de muchos estadounidenses, pero 20 años atrás, Harvard explica que casi nadie lo conocía.

A diferencia de otros en el mercado, este producto pasa por un proceso que tiene como finalidad eliminar el suero, lo que permite un resultado con textura más espesa y cremosa en comparación con otros yogures disponibles en las góndolas.

El atractivo detrás de esta alternativa se explica no sólo por su sabor -ligeramente ácido- sino por la cantidad de proteína que puede aportar, además de calcio y probióticos beneficiosos.

Yogurt griego: el lácteo que hace 20 años nadie conocía y ahora es de los favoritos de los estadounidenses

Una publicación realizada por Harvard Health en julio de este año explica que el yogurt griego, que hace 20 años pasaba completamente desapercibido, hoy lidera la venta de lácteos en Estados Unidos.

De acuerdo con datos compartidos por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), en la última década la cuota de mercado de este lácteo creció del 2% al 45% aproximadamente, evidenciando en números la creciente popularidad del producto.

El yogurt griego es uno de los lácteos más vendidos en Estados Unidos.

Cuáles son los beneficios del yogurt griego

Harvard explica que el aporte proteico de este lácteo no pasa desapercibido, ofreciendo aproximadamente el doble de proteína que un yogurt normal. También es fuente de calcio, fósforo, magnesio, vitaminas A y B12 y, en algunos casos, vitamina D.

Además, es un alimento rico en probióticos -bacterias saludables para el intestino-, lo que favorece a la salud digestiva y al sistema inmune.

Medical News Today, por su parte, explica que el consumo de yogurt griego puede favorecer al metabolismo, debido a que la alta ingesta de proteína en la dieta contribuye a la quema de calorías.

Recomendaciones al momento de consumir yogurt griego: la palabra experta

Frances Parpor, dietista del programa Brigham and Women’s Cardiac Rehabilitation Program afiliado a Harvard aconseja:

  • Verificar el tamaño de las raciones al momento de comparar opciones
  • Optar por yogurt griego simple siempre que sea posible
  • De elegir fruta, buscar alternativas que la traigan por separado
  • Evitar edulcorantes artificiales, así como las mezclas de granola
  • Mantener precaución con las grasas saturadas

El lado B del yogurt griego

La USDA explica que el proceso de producción del yogurt griego no sólo deja un resultado cremoso, sino también un residuo problemático conocido como suero ácido (AW).

Se estima que se generan más de 3 millones de toneladas de AW cada año solo en Estados Unidos”, indica la agencia.

El principal desafío es que, por su sabor ácido, salado y su bajo atractivo nutricional no permite a la industria alimentaria incluirlo en otros flujos de producción, por lo que, junto con la demanda creciente también surge la necesidad de buscar una solución para una problemática, capaz de crecer en igual proporción.