

Dejar la ropa en remojo con bicarbonato de sodio y agua antes del lavado puede ayudar a tratar olores que quedan impregnados en las fibras, especialmente los provocados por el sudor o la humedad. También se utiliza para mejorar el aspecto de algunas prendas blancas que perdieron luminosidad.
Aunque es un método sencillo, no conviene aplicarlo de la misma forma sobre cualquier prenda. La cantidad de bicarbonato, la temperatura del agua y el tiempo de remojo son claves para aprovechar sus propiedades sin afectar los tejidos más delicados.
¿Para qué sirve dejar la ropa en remojo con bicarbonato de sodio y agua?
El remojo con bicarbonato de sodio y agua sirve para tratar prendas que acumulan olores difíciles de quitar, como los del sudor, la humedad o el tabaco. También puede ayudar a que algunas prendas blancas recuperen parte de su luminosidad.
Esto se debe a que el bicarbonato es una sustancia ligeramente alcalina, con un pH cercano a 8,3. Esa característica le permite neutralizar ciertos compuestos ácidos asociados con los malos olores y reducir algunos efectos del agua dura, lo que puede favorecer el lavado posterior con detergente.
En los tejidos blancos resistentes, también puede utilizarse para mejorar el aspecto de prendas apagadas o con un tono amarillento.

¿Cómo dejar la ropa en remojo con bicarbonato de sodio y agua sin dañar la tela?
Para tratar olores, se recomienda preparar el remojo de la siguiente manera:
- Llenar un recipiente con agua tibia.
- Incorporar entre 2 y 3 cucharadas de bicarbonato de sodio.
- Mezclar hasta que el producto se disuelva.
- Sumergir las prendas durante 1 a 2 horas.
- Finalizar con el lavado habitual utilizando detergente.
Si el objetivo es tratar ropa blanca que perdió luminosidad, la recomendación cambia: pueden utilizarse unas 3 cucharadas de bicarbonato en agua a aproximadamente 50 °C y dejar las prendas sumergidas entre 2 y 4 horas.
Este procedimiento no es adecuado para cualquier tejido. Conviene evitarlo en seda, cachemir, mohair y otras lanas delicadas, impermeables o con colores poco resistentes.
¿Por qué recomiendan dejar la ropa en remojo con bicarbonato de sodio y agua?
La diferencia respecto de agregar bicarbonato directamente durante un lavado corto está en el tiempo de contacto. Al permanecer sumergida, la ropa queda expuesta durante más tiempo a la solución, lo que puede resultar útil cuando los olores están más impregnados en las fibras.
El bicarbonato funciona como complemento del lavado y no como sustituto del detergente. Si bien puede neutralizar olores y modificar las condiciones del agua, no cuenta con los tensioactivos necesarios para remover eficazmente la grasa y otro tipo de suciedad.










