Quienes tengan un Roth IRA deben cumplir un requisito clave antes de retirar sus ganancias: esperar al menos cinco años desde la primera contribución. Si no respetan ese plazo, el retiro puede quedar sujeto a impuestos y a la sanción máxima del 10% ante el Internal Revenue Service (IRS).
Este tipo de cuenta permite ahorrar con dinero ya gravado y, a futuro, retirar fondos libres de impuestos. Sin embargo, el beneficio total depende de cumplir con la llamada regla de los 5 años, además de otros factores como la edad del titular y el origen del dinero dentro de la cuenta.
¿En qué consiste la regla de fuego del Roth IRA y cuándo se cumplen los 5 años?
La norma establece que deben pasar al menos cinco años desde el 1 de enero del año fiscal en que se realizó la primera contribución al Roth IRA para poder retirar ganancias sin impuestos ni penalidades. Si se retiran antes, el movimiento se considera una distribución no calificada.
Puntos clave que deben tener en cuenta los titulares:
- Los aportes directos pueden retirarse en cualquier momento, sin impuestos ni multa.
- Las ganancias están sujetas a la regla de los 5 años y a la edad mínima de 59½ años.
- El reloj comienza el 1 de enero del año fiscal correspondiente a la primera contribución, incluso si el aporte se hizo meses después.
Una vez cumplido el plazo y alcanzada la edad requerida —o si aplica una excepción como discapacidad o fallecimiento— el retiro de ganancias puede quedar completamente exento de impuestos y sanciones.
¿Qué pasa si no se respeta el plazo y cuál es la sanción máxima?
Si no se cumple el período mínimo, el retiro puede activar una penalidad del 10% sobre las ganancias o montos convertidos, además de impuestos según la tasa ordinaria del contribuyente. Esto puede reducir de forma significativa el dinero disponible.
También aplican reglas especiales en estos casos:
- Conversiones desde IRA tradicional: cada conversión tiene su propio período independiente de cinco años.
- Roth IRA heredado: se toma en cuenta la fecha de la primera contribución del titular original.
- Excepciones: hasta u$s 10.000 para compra de primera vivienda, discapacidad permanente o ciertos gastos educativos pueden evitar la multa (aunque no siempre los impuestos).
El orden de retiro también importa: primero se consideran las aportaciones, luego los montos convertidos y, finalmente, las ganancias. Conocer esa secuencia puede marcar la diferencia entre un retiro estratégico y una sanción inesperada.