En esta noticia
La Nueva ley de Sucesiones en Texas ya es una realidad tras la aprobación en las urnas de una enmienda constitucional que impide crear impuestos estatales sobre herencias. Con este cambio, ciertos familiares nunca más deberán pagar gravámenes por las herencias a nivel estatal y podrán recibir el patrimonio completo, sin cargas adicionales por transferencia tras el fallecimiento.
La medida, conocida como Proposition 8 o House Joint Resolution 2, modifica la Constitución estatal para prohibir que la Legislatura imponga un “death tax” o impuesto sucesorio en el futuro. Aunque actualmente Texas no cobra este tributo, la reforma busca bloquear cualquier intento de establecerlo en próximas sesiones legislativas.
¿Qué establece la Nueva ley de Sucesiones sobre los impuestos a las herencias?
La enmienda constitucional prohíbe que el estado imponga un impuesto sobre el patrimonio de una persona fallecida, así como sobre la transferencia de una herencia, legado, sucesión o donación. Esto incluye bienes transmitidos a familiares, herederos, fideicomisos o sucesiones.
¿Qué impuestos quedan prohibidos?
- Impuesto estatal a la herencia.
- Impuesto estatal al patrimonio por fallecimiento.
- Tributos sobre la transferencia de bienes, legados o regalos.
Con esta redacción, el Congreso estatal no podrá crear en el futuro un gravamen que afecte la entrega de bienes tras la muerte del titular.
¿Quiénes se benefician y qué deben tener en cuenta las familias?
Los principales beneficiados son los familiares y herederos que reciban bienes dentro del estado, ya que no enfrentarán un impuesto estatal por la transferencia del patrimonio. La reforma también protege a fideicomisos y sucesiones frente a posibles cargas fiscales futuras.
Sin embargo, la medida solo aplica a nivel estatal en Texas. Los residentes deben considerar que pueden existir impuestos federales sobre grandes patrimonios, según la normativa del Servicio de Impuestos Internos (IRS), por lo que se recomienda revisar cada caso con asesoría especializada.