

Mientras la Casa Blanca busca congelar los salarios de la mayoría de los empleados civiles federales en 2027, un grupo de legisladores intenta impulsar en el Congreso un aumento que podría modificar ese escenario.
La propuesta se apoya en el proyecto Ley FAIR, que plantea una suba promedio y busca evitar que los trabajadores federales pierdan poder adquisitivo frente al aumento del costo de vida y las diferencias salariales con otros sectores.
¿Qué es la Ley FAIR?
La Ley de Ajuste de las Tasas de Ingreso Federal, conocida como Ley FAIR, es un proyecto que propone establecer un aumento salarial para los empleados civiles del Gobierno federal de Estados Unidos.
La iniciativa busca funcionar como una alternativa al esquema salarial definido por la Casa Blanca. No obstante, aún no fue aprobada por el Congreso. Distintas versiones de esta ley fueron presentadas durante años sin lograr convertirse en norma.
Sus impulsores evalúan incorporar el aumento como una disposición dentro de un paquete de asignaciones presupuestarias, que debería negociarse antes de que comiencen a regir los nuevos salarios en enero.

¿Por qué se impuso un congelamiento salarial para los empleados civiles?
La administración de Donald Trump presentó un plan salarial en agosto. De acuerdo con su propuesta, el salario base y los ajustes por ubicación geográfica de la mayoría de los empleados civiles federales permanecerán en los mismos niveles de 2026 durante 2027.
El presidente justificó la medida por razones de responsabilidad fiscal y condiciones económicas. En la comunicación enviada al Congreso sostuvo que congelar los salarios permitiría contener el gasto sin afectar la capacidad del Gobierno para contratar y retener empleados calificados.
No obstante, el congelamiento salarial no alcanza a todos los trabajadores federales. El plan contempla:
- Un aumento del 3,8% para determinados agentes federales de las fuerzas de seguridad.
- Los militares en servicio activo recibirían aumentos de entre 5% y 7%, según su experiencia.
- Otros integrantes de los servicios uniformados recibirían un incremento del 3,6%.
¿De cuánto sería el aumento que podría aprobar el Congreso?
La propuesta contempla un aumento promedio del 4,1% a partir de enero de 2027, incluido en la Ley FAIR. Legisladores demócratas buscan incorporarlo a las negociaciones presupuestarias de fin de año para reemplazar el congelamiento previsto por la administración Trump.
No obstante, también se planteó una alternativa menor: que todos los empleados civiles reciban al menos un 3,8%, equivalente al aumento que el Gobierno ya prevé para determinados agentes federales de las fuerzas de seguridad.

¿Por qué solicitan este porcentaje de aumento?
Los legisladores que impulsan la Ley FAIR sostienen que un incremento salarial permitiría evitar que los empleados civiles federales sigan perdiendo poder adquisitivo y reducir las diferencias salariales entre trabajadores que realizan tareas similares dentro del propio Gobierno.
Uno de los argumentos planteados en septiembre apunta precisamente a la diferencia que podría generarse entre el personal militar y el personal civil del Departamento de Defensa.
El representante Steny Hoyer señaló que existen trabajadores civiles y militares que pueden realizar funciones similares, pero que, bajo el plan presidencial, recibirían ajustes salariales diferentes: “El sargento del Pentágono, que está sentado frente a una computadora realizando su trabajo, debe ser compensado de manera justa y efectiva (...) Pero la persona sentada junto a ese sargento, vestida de civil, que realiza exactamente el mismo trabajo, debería recibir una compensación comparable”.
Por su parte, la administración Trump argumenta que mantener congelados los salarios civiles generales responde a criterios de responsabilidad fiscal y que la medida no debería perjudicar la contratación o retención de trabajadores calificados.
El argumento para solicitar que se anule el congelamiento salarial impuesto por el Gobierno federal
James Walkinshaw es el representante por el 11.º distrito de Virginia. El congresista sostuvo que “congelar los salarios equivale a recortarlos”, al considerar que mantener los sueldos sin cambios durante 2027 implicaría una pérdida de poder adquisitivo frente al aumento del costo de vida.
Walkinshaw argumentó que los empleados federales ya atravesaron años en los que sus ajustes salariales quedaron por detrás de la inflación y que un incremento del 0% profundizaría esa diferencia.
En septiembre, señaló que los precios habían aumentado alrededor de un 3,4% interanual, por lo que mantener sin cambios las remuneraciones supondría, en términos reales, una reducción de los ingresos.
Junto con otros legisladores, también sostuvo que el congelamiento podría dificultar la contratación y retención de trabajadores calificados dentro de las agencias federales.
De esta manera, el Congreso deberá decidir si mantener el congelamiento salarial que Trump impuso para determinados sectores, o considerar la alternativa planteada por los legisladores demócratas.














