En esta noticia
La expectativa de que el Gobierno impulse una baja en el precio de todas las propiedades del país volvió a ganar fuerza tras nuevas previsiones de economistas sobre la política monetaria.
Un recorte de tasas de interés en Estados Unidos podría abaratar los créditos hipotecarios y, con ello, presionar a la baja el valor de las viviendas en el mercado inmobiliario.
Un sondeo de Reuters entre 96 economistas anticipa que la próxima reunión clave será en junio, cuando la Reserva Federal podría iniciar el primer recorte de tasas del año.
Para entonces -de ser confirmado por el Senado- ya habrá asumido el nuevo presidente del organismo, Kevin Warsh, lo que aumenta las expectativas de un cambio en la política monetaria.
¿Por qué el Gobierno quiere bajar el precio de todas las propiedades del país?
La principal herramienta para influir en el valor de las propiedades es la tasa de interés que fija la Reserva Federal. Cuando las tasas bajan, el crédito hipotecario se vuelve más accesible y cambia la dinámica de precios en el mercado inmobiliario.
Actualmente el rango de tasas se mantiene entre 3,50% y 3,75%, nivel que la mayoría de los economistas cree que seguirá vigente tras la reunión del 18 de marzo. Sin embargo, dos tercios de los analistas esperan un recorte en el segundo trimestre, probablemente en junio, cuando finalice el mandato de Jerome Powell.
¿Cuándo podría hacerse oficial la medida que impactaría en el precio de las propiedades?
El calendario monetario apunta a junio como la reunión decisiva. Para entonces Kevin Warsh ya habría asumido como presidente de la Reserva Federal -si el Senado lo confirma como sucesor-, tras ser nominado por Donald Trump, quien ha criticado repetidamente a Powell por no reducir las tasas con mayor rapidez.
Los economistas proyectan que la tasa podría bajar a un rango de 3,25%-3,50%, aunque el número de recortes este año sigue siendo incierto. Cerca del 40% de los analistas incluso cree que podría haber solo uno o ninguno, debido a los riesgos inflacionarios derivados del encarecimiento del petróleo tras la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.