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La Asociación Americana del Corazón explica que el “colesterol malo” o LDL es aquel que puede acumularse en las arterias y, con el tiempo, estrecharlas, incrementando el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares.

Este año, la nueva guía del American Collage of Cardiology/American Heart Association cambió las reglas del juego en cuanto a colesterol LDL: se añadió una calculadora de riesgo cardiovascular y se ajustaron los objetivos según el riesgo de cada paciente.

Dentro del ámbito de la salud, una meta común es mantener estos niveles regulados mediante el estilo de vida. Sin embargo, un nuevo estudio de investigadores del Mass General Brigham publicado el 20 de julio en JAMA evidenció un panorama preocupante: en Estados Unidos casi 1 de cada 3 adultos sin enfermedades previas no cumplen con los valores recomendados.

“La brecha entre dónde están realmente los niveles de colesterol del país y donde las nuevas directrices indican que deberían estar es mucho más amplia de lo que la mayoría de la gente imagina”, aseguró a Harvard Gazette el autor principal del estudio, Shady Abohashem, instructor de radiología en la Facultad de Medicina de Harvard.

Cambiaron los valores de “colesterol malo” y el estudio evidenció un problema claro en Estados Unidos

La investigación no sólo reveló que casi 1 de cada 3 estadounidenses adultos sin enfermedad no podían alinearse con las nuevas recomendaciones, sino que evidenció que 4 de cada 5 adultos que habían sufrido eventos cardiovasculares previos tampoco cumplían con lo recomendado.

El problema que plantea la investigación no se limita a que los valores están excedidos, sino que evidencia que no se están tomando medidas suficientes para reducir este “colesterol malo”: del grupo que supera los valores, aproximadamente 3 de cada 4 personas no está en tratamiento.

Casi 1 de cada 3 estadounidenses no cumplen con los valores reomendados.
Casi 1 de cada 3 estadounidenses no cumplen con los valores reomendados.Fuente: ShutterstockShutterstock

En el caso de quienes sí habían tenido enfermedades previas, alrededor de un 62% ya recibía tratamiento, pero no alcanzaban los objetivos a su nivel más bajo y el 35% restante no estaba tratando su colesterol.

“Las nuevas directrices nos dan un objetivo más claro que nunca. Para los clínicos, eso significa reevaluar a los pacientes frente a los objetivos actualizados. Y para el público, el mensaje es más sencillo: conoce tu número LDL, conoce tu objetivo personal y, si ninguno de los dos lo sabes, pregunta a tu médico”, asegura Abohashem.

Cómo se realizó este estudio

Los investigadores analizaron datos de alrededor de 2.300 adultos de todo Estados Unidos que tenían entre 30 y 79 años y participaron en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2021-2023, que se entiende representativa de 178 millones de adultos estadounidenses.

Los expertos explicaron que las nuevas directrices indican que a mayor riesgo cardiovascular que tiene un paciente, menores deberían ser sus niveles de LDL.

En el caso de los adultos con bajo riesgo, no se establecen objetivos específicos, sino que se indican los valores a los que se aconseja medicación, que para adultos de entre 30 y 59 años con bajo riesgo es un LDL de 160 a 189 mg/dL, mientras que cuando existe riesgo alto el valor es de 55 mg/dL.

Es importante considerar que el colesterol alto no presenta síntomas, por lo que es fundamental realizarse siempre todos los análisis.

“Las enfermedades cardíacas siguen siendo una de las principales causas de muerte en este país”, explican los expertos y en ese contexto, mantener siempre todos los controles al día es la clave para la prevención temprana.