

Una ciudad maya con capacidad para hasta 50.000 habitantes permanecía oculta bajo la selva de Campeche, México, hasta que un estudiante de doctorado la encontró sin moverse de su computadora. Luke Auld-Thomas, de la Universidad de Tulane, navegaba por la página 16 de Google cuando dio con un archivo de datos LiDAR que contenía una metrópolis perdida.
El hallazgo fue bautizado Valeriana y data de entre los años 750 y 850 d.C. Investigadores de Tulane señalan que pudo haber funcionado como capital regional y que el descubrimiento desafía la idea de que los trópicos eran entornos donde las civilizaciones decaían.
¿Qué es la ciudad maya perdida que encontró el estudiante en Google?
Valeriana no fue hallada con excavaciones: fue detectada con LiDAR, tecnología que dispara pulsos láser desde aviones para mapear el terreno bajo la vegetación. Al eliminar digitalmente la cobertura forestal, los investigadores encontraron pirámides, calzadas, canchas de juego y miles de estructuras intactas.
Los datos ya existían, recopilados por una organización ambiental mexicana que monitoreaba el ecosistema sin saber que sobrevolaba una ciudad perdida. En total, el equipo identificó más de 6.674 edificaciones. Nadie ha visitado el sitio en persona: Valeriana permanece bajo la selva, conocida solo a través de mapas de puntos láser.
Datos clave de Valeriana
- Ubicación: Estado de Campeche, sureste de México
- Período: Aproximadamente 750–850 d.C.
- Población estimada: Entre 30.000 y 50.000 habitantes
- Densidad urbana: Segunda solo detrás de Calakmul, el mayor sitio maya conocido en América Latina
- Estructuras identificadas: Más de 6.674 en los sitios analizados

¿Por qué este hallazgo cambia lo que sabemos sobre la civilización maya?
El LiDAR lleva más de una década reescribiendo la historia antigua: en 2013 reveló redes urbanas en Angkor, Camboya; en 2018 identificó más de 60.000 estructuras en la jungla de Guatemala. La tecnología permite explorar en horas paisajes que llevaría generaciones recorrer a pie.
Lo que hace excepcional a Valeriana es que los datos estaban disponibles públicamente y nadie los había revisado con fines arqueológicos. Los investigadores anticipan que hay más ciudades perdidas en archivos digitales sin explorar y esperan duplicar la cobertura LiDAR en los próximos 20 años. Según especialistas de University College de Londres, el paisaje no era territorio vacío sino uno densamente habitado que el tiempo ocultó a simple vista.













