Buscar nuevas alternativas para convertir agua de mar en agua dulce y de manera sustentable es un objetivo global para aumentar el acceso a este recurso vital.
En ese marco, un nuevo sistema que busca materializar esta meta fue desarrollado por la Universidad de Rochester.
Lo más novedoso es que, de acuerdo con los expertos, el proceso se realiza de manera energéticamente eficiente y permite producir agua dulce esquivando muchos de los cuellos de botella al permitir extraer mayormente productos aprovechables en lugar de residuos y hacerlo sin químicos agregados.
Cómo funciona este nuevo sistema para convertir agua de mar en agua dulce
Los especialistas, que explican el modelo en un artículo publicado el 26 de mayo de este año por Light: Science & Applications, desarrollaron un dispositivo que usa paneles de metal negro tratados con un laser especial. Funciona de la siguiente manera:
- La superficie del panel entra en contacto con una capa fina de agua salada
- El agua se extiende por el panel -cuya superficie atrae y facilita el desplazamiento del recurso-
- Como el panel negro puede absorber mucha radiación, el calor se concentra en esa capa de agua
- El agua se convierte en vapor, pero la sal no se evapora con ella
- Se obtiene agua dulce mediante destilación
- La sal y minerales se desplaza hacia los laterales del panel, donde se acumula
El método que permite solucionar uno de los mayores problemas que había hasta el momento
Según explican los expertos, en las desalinizadoras solares tradicionales, la sal puede quedar acumulada sobre la zona que se utiliza para calentar y evaporar el agua. Esto es ineficiente para el proceso e incluso puede interferir con su buen funcionamiento.
En este caso, el panel desarrollado tiene surcos pequeños de metal, que permiten que a medida que se evapora el agua, las sales y minerales se desplacen hacia los bordes.
Esta solución se pensó aplicando el conocido principio del “anillo del café”: al derramar una gota de café sobre la mesa y esperar a que se seque, el agua desaparece, pero las partículas propias del producto se concentran formando un anillo.
De la misma manera con este proceso, mientras el agua se evapora, las sales se concentran y en lugar de obtener un residuo problemático -como lo es la salmuera- el sistema obtiene sales sólidas. El método fue probado con agua de los océanos Pacífico, Atlántico e Índico, evidenciando eficiencia.
Según se explica, de los “residuos” podrían extraerse productos aprovechables, como sal de mesa o el litio esencial para el funcionamiento de baterías.
Si bien los expertos enfatizaron en que esta tecnología se probó a pequeña escala, esperan que sea aplicable en sistemas de mayor tamaño y pueda facilitar la disponibilidad de agua dulce.