

Desde el año 2023 UTE trabaja en el proyecto de esta planta solar fotovoltaica. Ese año se seleccionó el lugar y se reservó la capacidad en la red. Luego continuaron los procedimientos, hasta que a fines de 2025 la empresa pública firmó el contrato con el consorcio Teyma-Prodiel, adjudicatario del proyecto.
Esto incluye el diseño y la construcción, pero también su operación y mantenimiento por dos años. Está previsto que la obra finalice en 2028, empleará a más de 100 personas y abastecerá a unos 65 mil usuarios.
El presidente Yamandú Orsi celebró que se concrete este proyecto en el departamento Cerro Largo. Recordó que Uruguay ya transitó por la energía hidráulica y luego la eólica, siempre conviviendo con la energía proveniente de combustibles fósiles.
Orsi dijo que la idea es pasar a energías renovables y llegar a cubrir, de ser posible, el 100 %. Para ello “queda un capítulo por resolver con la fotovoltaica”, remarcó.

El mandatario hizo énfasis en la necesidad de continuar trabajando en esta línea para depender lo menos posible de los combustibles fósiles, cuyo precio es muy volátil “y tan frágil nos hace a nosotros”.
“Soberanía para Uruguay”
Por su parte, la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, aseguró que, de no contar con energías renovables, todo debería abastecerse con petróleo, lo que implicaría costos que hipotecarían al país, teniendo en cuenta los vaivenes de los precios del crudo a nivel mundial.
“Cada fuente renovable en la que crecemos es soberanía para nuestros pueblo, es independencia de Uruguay frente a los shocks externos y eso no se puede abandonar”, sostuvo.
“Hoy le llevamos luz a una escuela rural con cinco gurises y su maestra, y acá volvemos a tener un trabajo de energía renovable solar que debimos empezar ante. Estamos pensando en el desarrollo de Uruguay”, destacó.

“El gobierno tiene la responsabilidad de seguir planificando los sueños del país. Las cosas están pasando, estamos trabajando, estamos cumpliendo. No está quedando nadie atrás con esto”, sostuvo Cardona, quien confirmó que antes de fin de año anunciarán dos plantas solares más, que se sumarán a las de Melo y Baygorria.
Ampliar la matriz energética
La presidenta de UTE, Andrea Cabrera, explicó que ampliar la matriz energética es fundamental en tiempos donde la dependencia del petróleo es compleja.
Recordó que esto comenzó en 2010 con un acuerdo multipartidario donde se decidió transitar este camino, con las empresas públicas a la vanguardia, apostando a una mejor matriz para la ciudadanía.
“Es fundamental apelar a la mano de obra nacional y local”, afirmó Cabrera, quien informó que la obra supone una demanda laboral de entre 120 y 150 personas.
La presidenta de la empresa estatal concibe esta planta de energía renovable no convencional como “un punto estratégico que tendrá buena conectividad”.

Explicó que la energía que genera entra al sistema, ayuda al crecimiento de la demanda de todo el país, y pone energía disponible para exportar a los países vecinos.
En qué consiste este proyecto
La planta, que demandará una inversión superior a las 75 millones de dólares, contará con 140 mil paneles con un sistema de seguimiento, instalado sobre estructuras que permitirán optimizar su inclinación de acuerdo a la posición del sol y mejorar el rendimiento de la generación.
La energía generada por los módulos será transportada a través de circuitos de corriente continua y luego convertida en corriente alterna para su elevación a media tensión y su conexión a la red.
La energía será inyectada al Sistema Interconectado Nacional a través de una nueva conexión en 150 kv ubicada en la Subestación Melo B. Desde allí se monitorea la energía evacuada, para controlar el comportamiento de la planta y responder a las necesidades de la red.
Además de sumar capacidad solar y diversidad tecnológica al abastecimiento, aporta disponibilidad de electricidad de bajo carbono, condición habilitante para avanzar en la descarbonización de la matriz energética en su conjunto.










