El ministro de Economía, Gabriel Oddone, definió como “una operación exitosa” la reciente emisión de deuda que combinó bonos globales en pesos uruguayos y en dólares, por un monto total cercano a los 1.300 millones de dólares. Según explicó, la emisión en moneda local —unos 900 millones— resulta especialmente relevante por su volumen y por las tasas logradas, que calificó de “muy accesibles”.
Oddone subrayó que una tasa de interés baja reduce la factura de intereses del Estado y libera recursos para destinarlos a las prioridades del gobierno. Precisó que la mitad de la colocación en pesos se realizó entre agentes locales, a una tasa nominal del 7,5%, lo que, además de abaratar el financiamiento público, sirve como referencia para las tasas en el mercado doméstico.
El ministro también puso en valor la colocación en los mercados internacionales: aproximadamente la otra mitad de la emisión se colocó en el exterior, un hecho que, dijo, demuestra la confianza que los inversores extranjeros tienen en la sostenibilidad de las finanzas públicas uruguayas y en la credibilidad del país. En ese sentido, recordó que el riesgo país de Uruguay se mantiene como el más bajo de la región.
Para Oddone, que el Estado fije “un piso” de tasas bajas tiene un efecto multiplicador en la economía, ya que orienta los costos de financiamiento de otros agentes y empresas. El funcionario vinculó así la operación no solo a la gestión del pasivo público sino a una estrategia más amplia de apoyo a la actividad económica mediante condiciones de crédito más favorables.
Analistas y mercados seguirán de cerca la evolución de estas emisiones y su impacto en el presupuesto y en el costo de financiamiento del sector privado. En los próximos meses será clave observar el comportamiento de las tasas y el flujo crediticio local para confirmar si la colocación cumple con las expectativas de alivio financiero que plantea el Ejecutivo.