

El sindicato de Ancap decidió por unanimidad aplicar un plan con “medidas sindicales sorpresivas y distorsivas” en áreas clave de la empresa estatal. Esto puede afectar el abastecimiento de combustibles en medio de una situación ya compleja por la crisis generada debido a la guerra en Medio Oriente.
Además, el sindicato resolvió convocar al PIT-CNT a un paro con movilización en Torre Ejecutiva en conjunto con el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca) y la Mesa Sindical Coordinadora de Entes (MSCE) –que agrupa a los sindicatos de empresas públicas y entes autónomos–, para denunciar la situación de la industria cementera y la pérdida de puestos de trabajo en varios sectores de actividad en el departamento de Paysandú.
La Federación Ancap (Fancap) denunció que el gobierno se niega a continuar con los diálogos para la búsqueda de una “propuesta de consenso que genere un cambio necesario para la industria cementera, sin cierres ni pérdidas de puestos de trabajo”.
El gobierno anunció su intención de apagar el horno de la planta de Paysandú y trasladar la producción de clinker —el materia intermedio del cemento— hacia la planta que tiene en Minas, en el departamento de Lavalleja.
“Queda en claro que lejos de ser un ‘repliegue táctico’ es un desmantelamiento liso y llano”, señaló la asamblea sindical en la última resolución sobre el plan de Ancap para reducir las pérdidas que arroja el negocio del portland desde 1999.
Conflicto contra el gobierno
“Está comprobado que el plan no garantiza todos los puestos de trabajo de la industria ni los derechos de los trabajadores públicos y privados del Pórtland”, sostuvo el gremio en la resolución de la asamblea.

Los trabajadores consideran que la propuesta de las autoridades “no garantiza, ni todas las plantas de Ancap en funcionamiento, ni un plan de inversiones serio que revierta la situación crítica de la industria”.
La semana pasada, antes de declararse “en conflicto contra el gobierno”, el sindicato denunció que “el directorio de Ancap no cumplió con lo conversado con el presidente de la República (Yamandú Orsi), y nunca tuvo intenciones reales de negociar una alternativa para el futuro de la industria”, sino simplemente intercambiar información sobre la industria cementera, pero “sin negociar la gestión”.
El sindicato propuso relanzar el negocio del portland a través de nuevos mecanismos de administración y de financiamiento, sin perder fuentes de trabajo ni reducir la actividad industrial.
Desde la empresa estatal se dieron por finalizados los encuentros y se resolvió avanzar con otro plan de reestructuración.
¿Riesgo en los combustibles?
“La buena noticia es que en cuanto a stock, a disponibilidad, realmente el monitoreo fue importante, fue muy bueno en el sentido de que no tuvimos ese shock que esperábamos negativo de consumo, por lo tanto nuestra ventana de tiempo está todavía cubierta, les diría, hasta julio, agosto”, explicó la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona.
Además, la ministra destacó la diferencia de precios con la región. Uruguay se mantiene por debajo de Argentina, Brasil, Chile y Perú en el caso del gasoil, mientras que en las naftas la situación es distinta.
Esta diferencia condiciona la decisión oficial, ya que cualquier movimiento puede impactar en el comportamiento del consumo, especialmente en zonas cercanas a las fronteras. “Hay que ser muy quirúrgicos”, señaló la ministra al referirse al próximo ajuste.
Se espera que sobre el fin de esta semana se divulgue el Precio de Paridad de Importación, elaborado por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea), un indicador que funciona como referencia técnica, aunque el gobierno insiste en que no determina por sí solo el valor final de los combustibles.











