

El Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT resolvió este martes definir un paro general para el próximo 11 de agosto en rechazo a lo que considera un incumplimiento del Poder Ejecutivo respecto a los acuerdos alcanzados en el reciente proceso de diálogo social. La medida, anunciada como respuesta a una decisión que la central califica de “regresiva”, será puesta a consideración de la Mesa Representativa en la sesión del jueves.
Sergio Sommaruga, secretario de Comunicación y Propaganda del PIT-CNT, expresó su “disgusto” por la situación: según explicó, en el diálogo social hubo pluralidad de voces y una concertación de posiciones diversas que condujo a un resultado que, aunque no satisfacía al cien por cien a todas las partes, representaba el consenso alcanzado.
“Ese resultado no nos satisfacía al cien por cien pero era el resultado que se alcanzó de esa concertación de posiciones diversas que confluyeron en el diálogo social”, señaló.
El núcleo del conflicto, según la central, es un cambio impulsado por el Ejecutivo sobre el pilar de ahorro individual y el funcionamiento de las AFAP que modificaría lo pactado durante las instancias de diálogo. Sommaruga calificó esa decisión como un “cambio regresivo” y manifestó el malestar por la metodología adoptada: “Las diferencias se expresan en los diálogos. Lo que se acuerda, se acuerda; lo que no se acuerda, no se acuerda. Pero, una vez que se acuerda algo, hay que cumplirlo”, advirtió.
La Mesa Representativa del jueves será la instancia decisoria donde todos los sindicatos con voz y voto discutirán la propuesta formal del paro. Si la medida recibe la aprobación, el 11 de agosto se espera una jornada de protesta nacional con llamados a la paralización de actividades en distintos sectores y movilizaciones organizadas por la central.











