

El Ministerio del Interior presentó este lunes las cifras de criminalidad del primer semestre del año y reveló un incremento del 6,6% en los homicidios respecto al mismo período del año pasado. Según el informe oficial, entre enero y junio se registraron 195 homicidios, frente a los 183 contabilizados en el primer semestre de 2025.
El aumento no fue uniforme a lo largo del semestre: el director del área de estadísticas, Diego Sanjurjo, explicó que los primeros tres meses del año mostraron una tendencia a la baja, pero que la suba se concentró en el tercer trimestre del semestre —es decir, en abril, mayo y junio—.
El epicentro del repunte fue el área metropolitana: Montevideo y Canelones concentraron la mayor parte del incremento, mientras que departamentos como Rivera y Durazno experimentaron descensos significativos.
El uso de armas de fuego vuelve a configurarse como la principal característica de los homicidios: tres de cada cuatro muertes violentas se concretaron con armas de fuego. Paralelamente, el informe indica que los heridos por arma de fuego aumentaron un 7,4%, en contraste con variaciones menores en otras categorías como lesiones y amenazas.
Al poner el dato en perspectiva histórica, Sanjurjo recordó que el pico reciente sigue siendo el alcanzado en 2018, cuando en el primer semestre se registraron 224 homicidios. Aunque la cifra actual está por debajo de aquel máximo, la reactivación de los casos en los últimos meses genera preocupación en las autoridades y en la sociedad.
En materia de violencia basada en género, el informe trae señales opuestas: este tipo de homicidios disminuyeron 16,7%. Además, las denuncias por violencia doméstica y asociadas bajaron 1,1% y los delitos sexuales descendieron 7,1%. Estos datos muestran una tendencia a la baja en esos delitos específicos, pero las autoridades subrayan la necesidad de mantener y mejorar las políticas de prevención y atención a las víctimas.










