La calificadora de riesgo Moody’s emitió un informe en el que cuestiona la capacidad de la Rendición de Cuentas para estabilizar la trayectoria de la deuda pública uruguaya.

Según la agencia, las medidas incluidas en la propuesta fiscal resultan insuficientes y conducirían a que la deuda bruta supere el 65% del Producto Interno Bruto (PIB) para 2030, cinco puntos porcentuales por encima del nivel estimado para 2025.

Moody’s destaca como factor estructural la elevada rigidez del gasto público: salarios indexados, transferencias sociales y pensiones constituyen en conjunto el 86% del gasto primario, lo que limita el margen de maniobra ante eventuales choques económicos.

Esa estrechez presupuestaria, advierte la agencia, incrementa la vulnerabilidad fiscal justamente cuando la carga de deuda se intensifica.

En su análisis, la calificadora señala además un ajuste a la baja en las previsiones de ingresos para este año: de 27,9% del PIB estimado en el Presupuesto a 27,4% en la nueva proyección.

Para 2027, Moody’s ve mayores riesgos de desviaciones fiscales porque más de la mitad del aumento proyectado en la recaudación depende de supuestas ganancias de eficiencia administrativa en la recaudación, resultados que históricamente tienden a concretarse con lentitud.

Otra parte relevante del aumento tributario contemplado en la Rendición de Cuentas se apoya en medidas de “localización de impuestos”, como el Impuesto Mínimo Complementario Doméstico (IMCD) y la tributación de dividendos de no residentes.

Moody’s advierte que el rendimiento y los plazos de esos recursos dependen en buena medida de la coordinación fiscal internacional y, por tanto, son inciertos.

La agencia reconoce que el enfoque en medidas administrativas puede contribuir a preservar la competitividad, al evitar aumentos generalizados de la carga tributaria, pero subraya que este camino eleva la incertidumbre sobre la compensación efectiva alcanzable. En su opinión, la consolidación fiscal a mediano plazo quedará supeditada a una disciplina sostenida en el gasto público.

La advertencia de Moody’s se produce en un contexto regional y global marcado por presiones inflacionarias y mayores costos de financiamiento, factores que, combinados con una deuda creciente, podrían elevar el costo de la deuda y complicar la gestión fiscal futura.

Para la agencia, esta combinación aumenta la probabilidad de que Uruguay enfrente tensiones financieras si no se adoptan medidas adicionales o si los ingresos proyectados no se materializan.