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Todo vuelve. Los jóvenes de la llamada generación Z, nacidos entre 1997 y 2012 aproximadamente, son nativos digitales por haber crecido con internet, pero también son los que regresan a las fuentes al encabezar la tendencia alrededor del disco de vinilo.
Conforme las cifras de Futuresource Consulting, estos compradores buscan mucho más que la experiencia auditiva. Un 56% de los encuestados en Estados Unidos valora el vinilo como objeto estético. En ello coincide la investigación de Vinyl Alliance que destaca la dimensión visual y artística de los discos como factor clave en las decisiones de compra.
Lo cierto es que el mercado de vinilos muestra un crecimiento del 18% anual en el último lustro y la Argentina está aprovechando esta movida.
Hace unos años se recuperaron algunas fábricas o “prensadoras” de discos de vinilo que habían quedado en desuso en los años 90. Los equipos existentes fueron actualizados a partir de un up date tecnológico y a precios competitivos se comenzó a fabricar en el país para satisfacer la creciente demanda norteamericana.
“En algunos discos figura made in USA, sin embargo, en la letra chica del vinilo físico se lee impreso en Argentina. Es porque desde hace unos seis años se vienen exportando discos a los Estados Unidos”, dijo a Transport & Cargo Francisco Muñoz, Business Development Manager de Talwin Transport Service, firma que en este 2026 celebra sus treinta años en el exigente sector de la logística y el comercio exterior.
El directivo explicó que Estados Unidos envía los masters, o matrices confeccionados en sus estudios de grabación con cintas físicas. Según el caso, también desde el país del Norte se mandan los archivos para imprimir el packaging. Esto es así porque a veces contratan solamente la producción del disco y en otras se incluye la impresión de la cobertura.
“El secreto del vinilo es su sonido en cinta no digital, pero también su formato físico que permite tenerlo en la mano y abrir esta suerte de libro grande como se dice”, señaló Francisco Muñoz, que además de experto en esta logística especializada, es amante y coleccionista de discos.
Muy exigente
El estándar de embalaje es muy exigente con estrictos gramajes de cajas y rótulos. También se pide una cantidad de cajas por pallet para que no se dañen los discos.
Como es indispensable cumplir con fechas de lanzamiento, el transporte aéreo se convierte en la opción logística por excelencia.
“No hay mucho tiempo para atrás entre la producción y la entrega como para utilizar el modo marítimo. Si un título debe estar en tal fecha para su lanzamiento, eso se debe respetar a rajatabla. Ello además implica el compromiso de la prensadora de entregar el material en tiempo y forma. De lo contrario, el cliente puede imponer multas enormes, y por supuesto existe el riesgo de perder el negocio”, reflejó el Business Development Manager de Talwin Transport Service.
El comercio exterior depende del contexto internacional, y desde el atentado terrorista que provocó la caída de las torres gemelas en 2001 para acá, todas las aerolíneas cambiaron sus regulaciones respecto a qué tipo de embalajes aceptar.
“Por ejemplo, las aerolíneas no permiten que el stretch film de los pallets o las cajas sea de color oscuro o negro. El tema es que varios clientes en destino tienen estándares justamente con stretch film negro. En este caso, se puede confeccionar un legajo que tiene el cliente en destino donde se le solicita a la aerolínea, que en la mayoría de los casos es norteamericana, la utilización excepcional de ese tipo de embalaje”, aseveró Francisco Muñoz.
Otra situación que se busca avistar es el arribo de la carga durante los fines de semana porque el almacenaje en los aeropuertos de Estados Unidos es muy caro. Lo que solicitan en destino es que la carga llegue un día de semana para hacer aduana de forma inmediata y arrancar con la distribución.
“Enviamos la carga a un colega y amigo de hace muchos años que está en New York quien la distribuye a varios sellos discográficos de Estados Unidos. Nosotros nos encargamos de retirar la mercadería de fábrica, ingresarla a Ezeiza, liberarla de aduana y transportarla vía aérea al aeropuerto norteamericano que nos indiquen que puede ser Los Ángeles, Atlanta, Washington, Houston o Chicago o New York entre otros. Siempre es donde el depósito del sello discográfico pida ese título” manifestó Muñoz.
El negocio moviliza volúmenes llamativos. En el mejor año, Talwin Transport Service llegó a realizar hasta dos embarques mensuales de entre 10.000 y 12.000 kilos y el récord fue un embarque de 25 toneladas en un solo vuelo para un lanzamiento. Fueron 27 pallets y en un avión que consagró toda la bodega para la empresa.
A futuro se vienen otras cargas del mismo rubro para Talwin.
“El CD y el cassette están volviendo al mercado y ya hay fábricas en Argentina que los están produciendo. Serán operaciones de menos peso y volumen por las características físicas de estos productos, pero es de esperar que en un futuro cercano tengan un impacto similar al disco en el mercado” anticipó Francisco Muñoz.