

En las empresas familiares, la irrupción de las nuevas generaciones puede resultar un momento de quiebre o una oportunidad de crecimiento. Este último es el caso de Libus, la firma dedicada a la fabricación de elementos de protección personal como cascos y gafas, para uso industrial. La nueva unidad de negocios fue creada hace una década, tras el ingreso de los nietos del fundador del Argul, la compañía madre de inyección de termoplásticos.
"Encontramos un nicho donde aplicar nuestro conocimiento", cuenta el director Comercial de Libus, Lucas Argul, de 31 años, que empezó a trabajar en la compañía mientras cursaba su carrera universitaria en la UBA.
Lucas no es el único de los Argul que está en Libus. Sus dos hermanos también comparten el lugar de trabajo, donde fueron encontrando su lugar y funciones: Lisandro, el mayor, es ingeniero en Manufacturas, mientras que Ignacio está a cargo del área de Matricería. Este último es un sector sensible de la empresa: "No importamos ni vendemos matrices al mercado interno, ya que no transferimos tecnología a nuestros competidores. En esta área hacemos altas inversiones y desarrollamos productos diferentes en forma permanente", dice Argul. La compañía cuenta con una planta propia de inyección de termoplásticos y matriceros propios.
Libus se especializa en la fabricación de elementos de protección que se utilizan en la industria. Su línea incluye protección facial, auditiva, craneana, ocular, respiratoria y para la piel.
Descubrir un nicho
La idea del negocio surgió de algunas personas del sector Ventas de la empresa, que importaba estos productos. Allí notaron un nicho, ya que al país ingresaban productos de alta calidad pero a precios elevados. "Este negocio está manejado a nivel mundial por multinacionales. Así, empezamos lentamente a desarrollar productos como cascos y orejeras, con ese nivel de calidad y perfil de precio acomodado a la realidad de nuestro mercado", repasa Argul. El debut fue con el tapón auditivo de silicona Quantum, que hoy tiene el 55% de marketshare en la Argentina. Luego le siguieron otros protectores auditivos y anteojos de policarbonato.
El desafío de producir con igual performance que las marcas internacionales se plasmó en resultados. Hoy, la firma exporta a 15 países de Latinoamérica, excepto México. El plan de expansión prevé llegar en dos años a México y Estados Unidos. Hoy tenemos un portfolio de más de 250 artículos, que forman catálogo de elementos de protección para la cabeza, cuenta.
Innovación y expansión
Actualmente, la firma está lanzando un casco con visor incorporado que va a "presentar en agosto en la feria Intersec. Es una novedad para el mercado, y se aplica en empresas de construcción hasta mineras y petroleras", cuenta.
La firma tiene una planta de 7.000m2 en Berazategui, donde trabajan 170 personas. Allí también funciona un centro de distribución desde donde se hace la logística para todo el país.
En los últimos tres años, Libus invirtió más de u$s 3 millones en bienes de capital: maquinaria, ampliación de planta y centro logístico. Con el objeto de dar mayor escala a la producción, últimamente sumó cinco inyectoras a las 30 que funcionan en la planta, con una inversión de u$s 1 millón. Alrededor del 70% se va a cubrir con un crédito del Bicentenario.
En cuanto a la expansión regional, Libus proyecta poner un pie en forma directa en Brasil -hoy tienen allí un distribuidor- , a través de un joint venture con un socio local. El objetivo es instalar Libus Brasil; al principio, se importarían algunas líneas y otras se producirían en Brasil. Estimamos que el proyecto nos va a llevar un año, anticipa.
Daniela Villaro











