En medio de un escenario global marcado por tensiones geopolíticas, guerras comerciales y cambios acelerados, los principales ejecutivos de la Argentina vuelven a mostrar una dosis significativa de optimismo. Según la última Encuesta Global a los CEO de PwC, presentada en Davos, el 87% de los directores ejecutivos locales espera que el PBI crezca en 2026 y uno de cada tres se declara “extremadamente confiado” en que sus ingresos aumentarán en los próximos 12 meses.

Ese cambio de clima se apoya en la desaceleración de la inflación y en la expectativa de una mayor estabilidad macroeconómica, pero no está exento de cautelas. Para los “número uno” de las compañías, la mejora del contexto abre una ventana de oportunidad, aunque no elimina los problemas estructurales que condicionan la competitividad: costos, sistema tributario y laboral, burocracia e infraestructura siguen apareciendo como frenos relevantes.

“Los resultados dejan claro que la estabilidad abre una oportunidad, pero no garantiza competitividad”, resumió Miguel Urus, socio a cargo de PwC Argentina. “La confianza debe integrarse en la estrategia de las organizaciones, junto con la gestión de riesgos y una visión de largo plazo”.

Reinventarse para crecer

El relevamiento, que incluyó a 4454 CEO en 95 países, muestra que la agenda de los ejecutivos locales está atravesada por la necesidad de reinventar sus modelos de negocio. Más de la mitad de los líderes argentinos ya compite en sectores que no forman parte de su “core business”, con especial interés en tecnología, retail y minería. La diversificación aparece como una respuesta concreta a un entorno más volátil y exigente.

Esa búsqueda de nuevos motores de crecimiento convive con una gestión todavía muy enfocada en el corto plazo. Los CEO aseguran dedicar cerca del 60% de su tiempo a asuntos inmediatos, frente a apenas un 10% destinado a pensar el largo plazo. La tensión entre urgencia y estrategia se vuelve un desafío central en un contexto que exige decisiones estructurales.

El optimismo, además, no borra la percepción de riesgo. Entre las principales preocupaciones aparecen los ciberataques, la disrupción tecnológica, el aumento de aranceles y los conflictos geopolíticos. A nivel local, los ejecutivos advierten que el proceso de reformas será clave para que la mejora del clima económico se traduzca en resultados sostenibles.

Argentina en el radar inversor

La encuesta también refleja un renovado interés internacional por el país. Argentina aparece entre los destinos prioritarios para el 23% de los CEO brasileños y el 10% de los estadounidenses, con menciones destacadas desde China, México, Paraguay y Uruguay. El potencial en energía y minería, junto con el proceso de normalización macroeconómica, vuelve a colocar al país en el radar de los grandes jugadores.

En el mercado de fusiones y adquisiciones, los compradores locales ganaron protagonismo desde 2020, y los ejecutivos anticipan un nuevo ciclo alcista impulsado por reformas, desregulación y proyectos estratégicos. Sectores como minería, energías renovables, GNL, siderurgia y puertos concentran buena parte de las expectativas.