

El gobierno porteño lanzará la licitación del Zoo de Buenos Aires en no más de tres meses, y ya hay tres candidatos que se anotaron en la línea de largada.
Los primeros interesados en aparecer fueron los actuales operadores del predio, una sociedad anónima que funciona bajo la denominación de Zoológico de Buenos Aires SA, y que surgió luego de que el gigante mexicano Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE) decidiera vender otros negocios en el país.
Así, se desprendió de activos como las radios Rock & Pop y Metro, entre otras, y el zoológico de Palermo. Zoológico de Buenos Aires es una sociedad que funciona hoy de la mano de ex directivos del CIE, además de algunos ex socios.
El segundo grupo empresario que intentará pujar por la concesión tiene una particularidad. Se trata de Zoo-Botánico 2000, que a fines de 1990, y luego de que el entonces intendente de Buenos Aires, Carlos Grosso, decidiera que el Estado porteño dejaría de operar el zoo, pasó a la historia por ser el primer operador privado en la vida del predio.
El tercer interesado en poner un pie en el Zoo es la Fundación Félix de Azara, una organización no gubernamental sin fines de lucro ligada a la Universidad Maimónides y fundada en 2000, encargada de contribuir al estudio y la conservación del patrimonio natural del país, según ella misma se define. Está presente con programas conservacionistas en algunos Parques Nacionales. Si bien estos son los tres candidatos que hoy aparecen en el horizonte, lo cierto es que desde el gobierno porteño se intentó tentar al Grupo Perez Companc (dueño del parque Temaikén, en Escobar) para que participe del proceso. Hasta hoy, no hubo mayor repercusión.
En no más de tres meses estaremos ya en condiciones de lanzar el proceso de licitación. No queremos que esto se estire demasiado, dijo a El Cronista Francisco Cabrera, ministro de Desarrollo Económico porteño. El zoológico funciona desde hace nueve días con la concesión vencida. Al respecto, el funcionario explicó que la licitación otorgará a quien la gane un derecho de explotación por sólo cinco años, aunque el objetivo inicial del gobierno de la Ciudad era hacerlo por 20. Para lograr eso debíamos pasar por la Legislatura y entendíamos que no había espíritu para lograrlo. Es por eso que optamos por los cinco años, que es lo que nos permite la ley, explicó Cabrera.
Una de las particularidades más notorias que tendrá la nueva licitación será una condición que el gobierno porteño intentará imponer. Quiere que el nuevo licenciatario construya en el Parque Indoamericano (en Villa Soldati, famoso porque fue tomado en diciembre) una suerte de reserva que tendría como finalidad casi exclusiva la reproducción de las especies.
De ese modo sacaríamos esa área de Palermo, donde hoy se realiza. Si logramos eso, estamos convencidos de que se mejorarán muchos los proceso por una cuestión ambiental, sostuvo Cabrera.
Queremos además que se trabaje no sólo en los animales sino también en lo que tiene que ver con los árboles, la biblioteca del lugar y los edificios históricos, finalizó el funcionario.










