Los socios de Adecoagro adquirieron las sociedades Compañía de Tierras Sud Argentino (CTSA) y Ganadera Cóndor, que hasta ahora pertenecían al holding italiano de la familia Benetton.
La operación implica un cambio de propietarios para uno de los grupos agropecuarios con mayor presencia territorial del país, aunque no supondrá modificaciones en el esquema de explotación de sus establecimientos.
El monto de la operación no fue informado.
Fuentes ligadas a la transacción confirmaron a El Cronista que la compra fue realizada por los empresarios a título personal y no a través de Adecoagro, la compañía agroindustrial que tiene a Mariano Bosch como CEO y que opera en distintos segmentos del negocio agropecuario.
En cuanto a la gestión, Agustín Dranovsky, actual CEO de CTSA, seguirá al frente de la operación. Por su parte, Bosch asumirá como presidente de ambas sociedades.
Según explicaron esas mismas fuentes, los nuevos propietarios “están entusiasmados con el potencial productivo de las tierras” y buscarán mantener el perfil de explotación que tenían hasta ahora.
El negocio que cambia de manos tiene una dimensión considerable. CTSA, la principal sociedad agropecuaria del grupo, administra unas 920.000 hectáreas distribuidas entre Buenos Aires, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. Según los últimos datos publicados por Edizione, el holding de la familia Benetton, la empresa cuenta con más de 300.000 cabezas de ganado, emplea a más de 250 personas y facturó € 20,5 millones en 2025.
La actividad abarca la producción agrícola, la ganadería bovina y ovina y la explotación forestal. En los establecimientos patagónicos, el negocio está concentrado principalmente en la cría de ovejas y vacunos, mientras que en Buenos Aires tiene mayor peso la agricultura, con cultivos como trigo, maíz, soja, cebada y girasol.
Además de la cría de animales y la producción de lana, el grupo desarrolla actividades vinculadas al procesamiento y la comercialización de carne.
Hasta 2024, esa estructura incluía al frigorífico Faimali, que pertenecía a CTSA y Ganadera Cóndor y que fue transferido a Estancias de Patagonia, una sociedad integrada por productores ganaderos de Santa Cruz y Tierra del Fuego. Como parte de esa operación, el grupo Benetton recibió una participación del 5% en la compañía resultante.
Bajo el control de la familia italiana desde 1991
La historia de CTSA comenzó en 1889, cuando se constituyó en Londres bajo el nombre de The Argentine Southern Land Company. Su creación estuvo vinculada a un grupo de inversores ingleses que había obtenido concesiones de tierras asociadas al desarrollo del Ferrocarril Central del Chubut, que conectaba Trelew con Puerto Madryn.
A esas superficies se sumaron otras adquisiciones y concesiones en los territorios de Chubut y Río Negro, hasta conformar una de las mayores compañías territoriales de la Patagonia.
La propiedad de la compañía permaneció bajo capitales británicos durante buena parte de su historia inicial. En 1974 pasó a manos de una sociedad radicada en Luxemburgo, vinculada a las familias Menéndez, Ochoa y Paz.
En 1982, durante la Guerra de Malvinas, la firma adoptó su denominación actual en castellano, Compañía de Tierras Sud Argentino. Nueve años después, en 1991, Edizione adquirió la compañía a esos accionistas y desembarcó en el negocio agropecuario patagónico.
Un gigante agroindustrial
En tanto, con este movimiento, Adecoagro profundiza su presencia en el país.
La firma fundada en 2002 es uno de los principales grupos agroindustriales de la región. Con presencia en Brasil, la Argentina y Uruguay, posee 210.400 hectáreas. Produce alimentos, leche, arroz, cultivos agrícolas, azúcar, etanol y energía renovable.
Dueño de marcas como Las Tres Niñas, Molinos Ala, Apóstoles, 53, Monte Alegre y Angelita, el año pasado, el gigante cripto Tether se convirtió en su controlante, tras ofertar u$s 615 millones para expandir hasta más del 70% su participación en la empresa (tenía poco más del 19 por ciento).
Además, a fines del año pasado, Adecoagro se convirtió en el socio mayoritario de Profertil, la única productora de urea granulada del país. La venta se concretó en diciembre y marcó el traspaso de su control accionario que, hasta ese momento, estaba en manos de la canadiense Nutrien y de YPF.
Con la transacción, la firma adquirió las participaciones de ambos accionistas y consolidó el 90% del capital, mientras que el 10% restante quedó en manos de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).
En julio de este año, anunció, a su vez, la compra del ingenio Caarapó, en Brasil, que era propiedad de Raízen.
Actualmente, la agroindustrial argentina mantiene un fuerte interés por dos lácteas en quiebra: SanCor y Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), la empresa que elaboraba los postres, flanes y yogures de SanCor.