El turismo receptivo está mostrando leves señales de recuperación tras haber caído entre un 16% y casi el 20% en 2025. Aún así, la llegada de extranjeros sigue lejos de los registros históricos y el impacto se siente con fuerza en plazas del interior, donde la caída del gasto turístico reconfiguró toda la cadena de valor. En este contexto, las agencias de turismo buscan nuevas apuestas para sostener la actividad y adaptarse a un mercado más desafiante.
De acuerdo con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en enero de 2026 ingresaron al país 681.956 turistas internacionales, mientras que en enero de 2025 fueron 672.432, contra los 841.926 que se veían en 2024.
En destinos como Mendoza, uno de los polos más importantes del turismo enológico y de naturaleza del país, la caída no solo se refleja en menos visitantes internacionales, sino también en un cambio profundo en el comportamiento del viajero. Hoy, una mayor proporción de turistas elige organizar su viaje por cuenta propia, reduce la contratación de excursiones y opta por estadías más cortas.
Así, las empresas se ven obligadas a redefinir su estrategia para sostener la actividad.
La estrategia de Punto Viajes
Punto Viajes, una agencia de turismo con raíces mendocinas, es una de ellas. Su fundador, Gustavo Sappag, señaló que el golpe se concentró en el segmento receptivo, donde la actividad cayó cerca de un 60% en el último tiempo. “Antes recibíamos muchísimos brasileños por el turismo enológico, era uno de los principales motores. Hoy ese flujo se redujo a apenas un 20% o 30% de lo que supo ser“, explicó en diálogo con este medio.
Frente a este contexto, la compañía puso todos sus esfuerzos en el turismo emisivo, que hoy opera al 100% y se convirtió en su principal motor de ingresos. El giro no fue casual: responde a un cambio claro en los hábitos de consumo. Los viajes largos perdieron terreno frente a escapadas más cortas, frecuentes y con menor planificación. “La gente ya no hace viajes de 10 días. Prefiere dos o tres días, pero repetirlos varias veces al año”, aclaró.
Con esto en mente, Punto Viajes reforzó su oferta de escapadas de corta duración, especialmente pensadas para fines de semana largos y feriados. La propuesta se apoya en paquetes integrales que incluyen transporte, alojamiento, comidas y excursiones, con precios cerrados y competitivos. Hoy, por ejemplo, la empresa comercializa salidas de tres días a destinos como Carlos Paz en el orden de los $ 300.000, con opciones de financiamiento en cuotas.
Para Semana Santa, la agencia ya tiene niveles de ocupación elevados: Chile se vendió por completo semanas atrás, mientras que Bariloche alcanza el 80% y Carlos Paz ronda el 70%. Además, ya registra ventas anticipadas para los próximos feriados e incluso para vacaciones de invierno.
Para sostener esta estrategia, la empresa reveló que avanza con un plan de inversión en flota y mejora de servicios: busca incorporar micros propios -que pueden alcanzar los u$s 600.000 en el caso de unidades doble piso- y vehículos más pequeños de alta gama, con el fin de reducir costos y asegurar disponibilidad. “La idea es manejar toda la experiencia nosotros: traer a la gente, hacer las excursiones, organizar la comida y elevar el nivel del servicio”, explicó.
Con esta integración, la compañía quiere además subir de segmento y captar un público de mayor poder adquisitivo, a través de propuestas que combinen traslados nocturnos con estadías en hoteles de cuatro y cinco estrellas.
La expansión geográfica es otro de los pilares del crecimiento. Con presencia en distintas zonas de Mendoza, la compañía proyecta desembarcar en provincias como San Luis, Córdoba, Neuquén y San Juan, replicando su modelo de paquetes integrados con precios mayoristas directos al consumidor.