La automotriz china BYD está preparada para pisar el acelerador en la Argentina. Después de su arribo al mercado local a fines del año pasado, ambiciona superar dar el gran salto en ventas a partir de 2027, cuando empiece a recibir vehículos producidos en su planta de Brasil.

En tal sentido, su VP ejecutiva global, Stella Li, confirmó que la planta de Camacari, Bahía, será plataforma exportadora a toda América latina. En tal sentido, develó que las 100.000 unidades que prevé producir para los mercados externos se repartirán, inicialmente, en mitades iguales entre México y la Argentina.

Eso significa que, a partir de 2027, habría un volumen asegurado de 50.000 unidades de BYD fabricadas en Brasil para vender en el mercado local, sin el 35% de arancel que deberían tributar los modelos que hoy BYD importa de China por fuera del cupo anual que habilitó el Gobierno para el ingreso de unidades con valor FOB de hasta u$s 16.000.

BYD construyó su planta en Camacari, al norte del Estado de Bahía, luego de comprar el complejo que había construido Ford a inicios de este siglo. Invirtió cerca de u$s 1000 millones para tener una fábrica con una capacidad de 150.000 unidades anuales, expandible a 300.000 en una segunda etapa.

Será la instalación de mayor capacidad de la empresa fuera de China. Arranca con la producción de tres modelos -el compacto Dolphin Mini, el SUV Song Pro y el sedán King- pero, informó la empresa, está en condiciones de hacer hasta ocho al cabo de 12 meses de operación.

La producción para el exterior será abastecida en función de la demanda de esos mercados, se informó durante el acto de inicio de la línea de montaje, realizado este jueves, con la presencia del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

Allí, se comentó también que la distribución de los BYD híbridos y eléctricos fabricados en Brasil empezarán a llegar la próxima semana a las concesionarias de ese país. La producción comenzará con kits de CKD (partes 100% importadas de China) y SKD (con baja integración local).

BYD apunta a ser en 2028 una de las tres mayores marcas de autos de Brasil, con 350.000 ventas anuales. En 2025, patentó 112.915 vehículos en ese país, que se convirtió en su mayor mercado fuera de China. Para 2026, el objetivo es alcanzar los 180.000, volumen similar al que tuvo Toyota el año pasado.

En la Argentina, las proyecciones son más opacas. Lanzada recién en octubre, apenas registró 670 unidades en dos meses. Pero, en el primer bimestre de 2026, ya acumuló 1728 patentamientos, lo que le valió una participación de mercado del 1,7 por ciento.

El año pasado, dentro del cupo de 50.000 unidades sin arancel que habilitó el Gobierno, BYD se adjudicó 7808 entre las dos licitaciones que se hicieron.

En el cupo abierto para 2027, la automotriz -que opera en el país a través de una filial directa- volvió a presentarse. A diferencia de sus pares brasileños, los ejecutivos argentinos prefieren no hablar de proyecciones de venta. “Será lo que el mercado decida que vendamos”, respondieron el mes pasado, durante el lanzamiento del Atto 2 DM-i, SUV híbrido enchufable que se convirtió en el cuarto modelo de su oferta local, que empezón con Dolphin Mini, Song Pro y Yuan Pro.

El Atto -importado de China dentro del cupo- fue el primero de los cinco lanzamientos que BYD planificó este año para la Argentina. Otro será la pick-up Shark, ya mostrada durante el verano y que llegará al mercado local por fuera de la exención arancelaria que permite el Gobierno.

Stella Li, VP ejecutiva de BYDFuente: BloombergQilai Shen

Aunque la filial es hermética en cuanto a proyección de ventas para este año, mantener un market share como el actual -en torno al 1,5%- le garantizaría un piso de 9600 unidades, en caso de que el mercado total alcanzara las 640.000 patentamientos que proyectaron sus pilotos locales para estos 12 meses.

Eso significa la llegada de productos más allá de lo que habilite el cupo.Esto no es un veranito. Es una empresa que vino para quedarse”, definió en el lanzamiento del Atto el flamante CEO de BYD Argentina, Christian Kimelman. “Empresas como BYD no abren una filial apostando sólo a un cupo. Hoy, ese tema no es un limitante para BYD -agregó-. No estamos atados a un cupo. Vamos a tener estrategias de precio según las condiciones de cada mercado”.

En ese sentido, el ejecutivo -ex responsable de la división autos y CFO de Mercedes-Benz Argentina- remarcó que “el que se para en la Argentna está preparado para todas las situaciones que se pueden dar”.

En ese evento, Kimelman también anticipó que espera iniciar importaciones de Brasil a fines de este año. “Para poder traer de allá, esperaremos a que la producción tenga mayor integración regional”, aclaró, en relación a la exigencia de un mínimo de piezas producidas dentro del Mercosur que tiene la Política Automotriz Común (PAC) del bloque: 40% el primer año de producción, 50% el segundo y 60% en forma plena, a partir del tercero.

En caso de que eso -como se dio a sugerir este jueves en Camacari- se produzca ya en 2027, el año que viene BYD contaría con un mínimo de 50.000 unidades ‘Mercosur’ para vender en la Argentina. Con un mercado de 700.000 unidades, sería un share superior al 7%, apenas por debajo del que en 2025 tuvieron marcas históricas, como Ford, Chevrolet y Peugeot.

Por lo pronto, la china se prepara para ese momento. Uno de sus focos de este año será ampliar su red comercial. Proyecta pasar de 13 en seis provincias -como hoy- a 21 en, prácticamente, todo el país.