En esta noticia

El concurso preventivo de Goldmund, la empresa dueña de la marca de electrodomésticos Peabody, ya tiene su primera radiografía completa. La apertura del proceso expuso un pasivo superior a los $40.000 millones y una nómina de más de 400 acreedores.

La compañía había anticipado este paso a comienzos de marzo, cuando comunicó a clientes y proveedores que recurriría a la Justicia para reordenar su deuda en medio de tensiones financieras que ya impactaban en su operatoria. La presentación formal confirma ahora el alcance de ese deterioro.

Según la declaración jurada incorporada al expediente, la deuda total asciende a $ 40.304 millones, con un componente central de más de $ 24.400 millones en compromisos comerciales, tanto con proveedores locales como del exterior.

Ese frente es el que se despliega en los anexos del concurso. Allí se identifica una estructura de acreedores con alta dispersión, donde conviven pocos créditos de gran volumen con una amplia base de proveedores.

Cómo se distribuye la deuda

El relevamiento muestra que los montos más altos se concentran en un número reducido de acreedores, con algunos casos puntuales por encima de los $5 millones y uno que supera los $28 millones. A medida que se desciende en la nómina, predominan créditos de menor escala, con una amplia mayoría de proveedores cuyos saldos se ubican en niveles considerablemente más bajos.

Todos los créditos incluidos en este segmento tienen carácter quirografario, es decir, sin respaldo en garantías reales, lo que los vincula directamente con la operatoria diaria de la compañía.

Dante Choir, dueño de Peabody, junto a los e-termo: una mezcla de termo y pava eléctrica.

En la comunicación previa a la presentación, la empresa ya había planteado que atravesaba dificultades para cumplir regularmente con sus obligaciones, en un escenario de caída de ventas y cambios en las condiciones del mercado. Ese cuadro es el que ahora queda formalizado en el expediente judicial, que confirma el estado de cesación de pagos.

El contexto del negocio

El deterioro se inscribe en un contexto más amplio. El negocio de electrodomésticos viene de meses marcados por retracción del consumo, presión sobre los márgenes y mayor competencia de productos importados, un combo que impactó de lleno en los fabricantes locales y obligó a revisar estrategias de producción y abastecimiento.

En ese marco, Goldmund había avanzado en un esquema operativo más flexible, con mayor peso de productos importados y parte de su fabricación tercerizada en el exterior, en busca de sostener competitividad en costos.

En paralelo, durante 2025 la compañía llevó adelante cambios societarios relevantes, entre ellos la modificación del objeto social, la ampliación de actividades y la designación de nuevas autoridades, según surge de las actas incorporadas al expediente.

Ese reordenamiento apuntó a ampliar el margen de maniobra en un negocio cada vez más exigente, pero no alcanzó para evitar el deterioro financiero que terminó llevando a la empresa a formalizar su ingreso en concurso.