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Zonas menos afectadas por las lluvias salvarán las pérdidas de la cosecha sojera

El NEA y Entre Ríos serán las dos regiones que permitirán, con sus rindes, compensar el millón de hectáreas que quedaron en el camino por las últimas inundaciones

Alrededor de 1,05 millones de hectáreas de soja quedaron en el camino desde el inicio de la campaña

Alrededor de 1,05 millones de hectáreas de soja quedaron en el camino desde el inicio de la campaña

Desde fines de marzo, los excesos hídricos acumulados han provocado pérdidas en unas 250.000 hectáreas de soja, que llevan a 1,05 millones el total que quedó en el camino desde el inicio de la campaña, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Sin embargo, en su Panorama Agrícola Semanal (PAS), la entidad porteña decidió mantener su proyección de producción en 56,5 millones de toneladas. La razón es que, en las zonas en las que el agua no ha causado problemas, los rindes están por encima del promedio, tal como lo asegura una nota del diario cordobés La Voz del Interior en el cual también se asegura que las provincias del Noreste Argentino (NEA) y Entre Ríos, asoman como las "salvadoras" para la zafra gruesa 2016/17.

Es que de acuerdo a la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, los rindes de la soja de primera son dos quintales inferiores a los de la campaña pasada, en la zona núcleo: el promedio de este año se sitúa en 38 quintales por hectárea, contra 40 del ciclo 2015/16.

"En una campaña donde por los excesos hídricos se perdió el 10% de la superficie productiva, esta baja afecta más de lo que parece. Con un 80% de la soja recolectada, y ahora 38 quintales por hectárea, se borran del horizonte las posibilidades de compensar con creces las pérdidas que dejaron los temporales del verano", se lamenta la GEA.

La Bolsa de Buenos Aires, no obstante, es optimista debido a que "todas las regiones bajo estudio prevén finalizar el ciclo con productividades que se ubican por encima al promedio de las últimas cinco campañas". El documento asegura que incluso las provincias de Chaco, Santiago del Estero y Entre Ríos van en camino a lograr nuevos récords de rendimiento, con expectativas de finalizar el ciclo entre 28,8 y 30,9 quintales por hectárea".

Así, "el plus de producción que aportarían conjuntamente, realizando una comparación entre el actual rinde previsto y el máximo rinde histórico previo al presente ciclo, compensarían con creces la totalidad de las pérdidas de área previstas para el oeste de Buenos Aires y el norte de La Pampa, una de las zonas más comprometidas por excesos hídricos".

En un informe anterior, la entidad había elevado la estimación de producción total de soja a 56,5 millones de toneladas, 1,7 millones más que las mediciones anteriores, lo cual, de concretarse, superaría en 500.000 toneladas a lo obtenido en la campaña anterior. Se aseguró que "en la recolección de los primeros cuadros de soja en las regiones Núcleo Norte y Centro-Norte se registraron muy buenos rendimientos que fuerzan la tendencia alcista sobre las expectativas de producción en el centro de la región agrícola nacional, por lo que la proyección de producción para la campaña en curso se eleva a 56,5 millones de toneladas".

Así, la Bolsa porteña incrementó un 3,1% las estimación de producción de la oleaginosa, y posibilitaría que pase de 54,8 millones de toneladas proyectadas a 56,5 millones de toneladas. Esto a pesar de las lluvias que generaron pérdidas de lotes en terrenos bajos. Igual, se dio un buen desarrollo del cultivo en las principales áreas productores del país, razón por la cual "las expectativas de rinde fueron mejorando a medida que el cultivo transitaba etapas criticas y las productividades regionales se ubican por encima de los promedios históricos, obligándonos a incrementar la proyección de producción nacional’.