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Uber desembarcó en Buenos Airesy ya empezó a buscar conductores

El servicio ofrece trasladarse en autos particulares. Promete, como ya sucedió en otras ciudades del mundo, disparar un conflicto con el gremio de los taxistas. El gobierno porteño anticipó que Uber deberá cumplir el Código de Tránsito y la legislación vigente

por  LEANDRO ZANONI

 Especial para El Cronista
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Uno de los mails que circuló ayer en Capital para sumarse a Uber

Uno de los mails que circuló ayer en Capital para sumarse a Uber

Tras varios meses de rumores y amagues, Uber, la famosa aplicación móvil que conecta a usuarios que quieran trasladarse con conductores de autos particulares, desembarcó ayer para operar de manera oficial en el país. Lo hizo a través de una convocatoria abierta a choferes en Twitter, Facebook y el sitio www.sociosar.com, en donde deben registrarse aquellos que quieran convertirse en conductores (llamados "socios"). La invitación ofrece hasta $ 500 a aquellos que se animen a registrarse. Los requisitos son pocos: ser mayor de 21 años, tener la licencia de conducir al día, contar con un auto cuatro puertas en buenas condiciones (modelo 2009 o superior), cédula verde, seguro, un certificado de antecedentes penales y un smartphone.

Uber fue creada en San Francisco en 2009 y desde entonces está presente en muchos países, incluidos varios de la región como Chile, Uruguay, Perú y Brasil, entre otros. Su expansión se produjo a toda velocidad apoyado en dos pilares sólidos: la tecnología y el cambio de paradigma en la desintermediación de los servicios en industrias tradicionales (como AirBnb, Netflix, Spotify, etc).

Pero su expansión global no se produjo de una manera fácil. En casi todas las ciudades donde desembarcó, el servicio generó polémicas y controversias con los gobiernos y, sobre todo, con los taxistas. Estos, agrupados en fuertes organizaciones gremiales, sostienen que Uber es ilegal, peligroso y, además, les quita trabajo de manera desleal. Los conductores de Uber no pagan la licencia que los taxis y remises necesitan para operar, ni tampoco impuestos ni seguros contra terceros. La polémica provocó serios conflictos en Francia, España (en junio de 2010 los taxis de Barcelona hicieron la primera huelga de 24 horas de la historia), Brasil, México, Colombia y Uruguay, entre otras países.

La pregunta es: ¿cómo operará legalmente Uber en Buenos Aires? En la Ciudad rige el Código de Tránsito y Transporte (de la ley 3633) que regula colectivos, taxis y remises. El Código indica que sólo se puede tomar taxis en la calle o a través de una empresa legal de radiotaxis. Para los remises los requisitos son un poco más laxos, así que es probable que Uber cumpla con la solicitudes para inscribirse como remisería. Pero desde la empresa no dieron ningún detalle. Consultado por El Cronista, el secretario de Transporte porteño, Juan José Méndez dijo: "Nuestra postura es muy clara: Uber debe cumplir el Código y la ley vigente y el gobierno debe garantizar la seguridad de todos los pasajeros".

Ya existe un antecedente conflictivo respecto al uso del celular para solicitar viajes en auto. En enero la Secretaría de Transporte porteña prohibió el funcionamiento de la aplicación Easy Taxi por considerarla ilegal al no estar contemplada en el Código. Ahora la empresa se adecuó a la Ley y para funcionar tramitará la licencia de taxis correspondiente. En la actualidad, en Capital Federal circulan cerca de 37 mil taxis.

Más allá de las cuestiones legales, Uber avanza en cuatro ruedas. Desde el año pasado que la empresa recluta gente local para trabajar en la empresa. El economista argentino Mariano Otero fue elegido gerente general. Radicado en Nueva York y en Australia, trabajó en Goldman Sachs, J.P Morgan y Google hasta que fue convocado para encargarse del lanzamiento de Uber en las distintas ciudades de la región. Ahora le toca una parada más difícil: la de su propio país.