Mezclar maicena con bicarbonato de sodio para lavar frutas puede ser menos efectivo que utilizarlos por separado. Así lo determinó un estudio publicado en 2025 por investigadores de la Universidad de Massachusetts Amherst, que analizó distintas estrategias caseras para eliminar residuos de pesticidas de frutas.
Cada vez más personas buscan la forma de obtener un método de limpieza eficaz para la ropa y distintas superficies del hogar. En ese marco, la combinación de maicena con bicarbonato fue estudiada por expertos.
La investigación fue publicada el 18 de enero de 2025 en la revista científica Foods y estudió específicamente la eliminación de residuos de tiabendazol, un fungicida utilizado después de la cosecha. Los investigadores realizaron las primeras pruebas sobre manzanas y posteriormente comprobaron los resultados en uvas, limones y frutillas.
El resultado fue llamativo: cuando la maicena y el bicarbonato se mezclaron en una misma solución, la capacidad para retirar el residuo fue menor que cuando cada sustancia se utilizó por separado. Los autores describieron el efecto como una interacción antagónica significativa entre ambos ingredientes.
Maicena y bicarbonato: qué ocurrió cuando se mezclaron y qué dicen los expertos
Para realizar una de las pruebas, los investigadores prepararon una solución con 2% de maicena y 5% de bicarbonato de sodio y sumergieron durante cinco minutos manzanas tratadas con tiabendazol.
La combinación consiguió eliminar 47.01% del residuo. En cambio, la maicena utilizada sola eliminó el 70.27%, mientras que el bicarbonato empleado por separado alcanzó el 74.15%.
Los investigadores analizaron por qué la mezcla funcionaba peor. Una de las explicaciones estuvo relacionada con la sedimentación de la maicena: el bicarbonato favoreció que las partículas de almidón se agruparan y se depositaran en el fondo del recipiente.
De esta manera, quedó menos maicena suspendida en el agua para interactuar con los residuos de pesticida presentes en la superficie de la fruta. El estudio también observó que la mezcla modificaba el pH de la solución de bicarbonato, que pasó de 8.8 a 8.6.
Qué recomiendan los investigadores para eliminar residuos de pesticidas
El mismo estudio encontró que utilizar los dos ingredientes uno después del otro podía resultar considerablemente más efectivo que mezclarlos en una única solución.
Se probó primero un remojo de cinco minutos en 2% de maicena y posteriormente otro de cinco minutos en 5% de bicarbonato de sodio. Esta estrategia logró eliminar 94.13% del tiabendazol en una de las pruebas realizadas sobre manzanas.
La explicación propuesta es que cada sustancia actúa de una manera diferente. Según los autores, la maicena puede retener los residuos que permanecen sobre la superficie, mientras que el bicarbonato actúa sobre la capa de cera de la fruta mediante un proceso relacionado con su alcalinidad. Utilizarlos en ese orden permite aprovechar ambos mecanismos.
Además, se validaron esta estrategia en manzanas, uvas, limones y frutillas mediante análisis de cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas. La reducción del tiabendazol fue de 83.5% en manzanas, 98.89% en uvas, 95.9% en limones y 88.7% en frutillas.