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Cuando llega el recibo de la CFE más caro de lo esperado, la reacción inmediata es apagar focos, desconectar el televisor y revisar todo lo que se tenga a la mano.

Sin embargo, hay un electrodoméstico que pasa completamente desapercibido porque nunca se apaga: el refrigerador. Y dentro de él, hay un botón o perilla que, si no está bien ajustado, puede estar duplicando o incluso triplicando lo que se paga cada bimestre.

La mayoría de los hogares en el Valle de México comete el mismo error: poner el refrigerador en el nivel más alto, generalmente el 7 o la posición “Máximo”, creyendo que así los alimentos se conservarán mejor, sobre todo cuando comienzan las temporadas de calor. Sin embargo, los técnicos en refrigeración advierten que esto es un error costoso, ya que al colocar el termostato al máximo se obliga al compresor a trabajar las 24 horas sin descanso.

¿Cuál es la temperatura para que el refrigerador no consuma de más?

La solución es más sencilla de lo que parece. Para un clima como el de la Ciudad de México o el Estado de México, el nivel ideal del termostato debe estar entre el 3 y el 4, o en el punto medio de la perilla. Ese ajuste, por pequeño que parezca, puede marcar una diferencia real en el próximo recibo.

La solución es más sencilla de lo que parece: solo se debe ajustar la perilla de la temperatura.

El problema se agrava cuando el refrigerador está ubicado cerca de la estufa o en un lugar donde le pega directamente el sol. Ese esfuerzo adicional del compresor se traduce en picos de consumo eléctrico que la CFE registra y cobra puntualmente.

Tres consejos rápidos para que la CFE te cobre menos este bimestre

No hace falta gastar 20 mil pesos en un refrigerador nuevo para reducir el recibo de la CFE. Muchas veces, la diferencia está en entender cómo funciona lo que ya se tiene en casa y hacer ajustes tan simples como girar una perilla, y:

  1. El primero es la prueba del papel: cerrar la puerta del refrigerador atrapando una hoja entre el marco y la puerta. Si la hoja cae o sale con facilidad, los empaques ya no sellan correctamente, el frío se escapa y el consumo eléctrico aumenta.
  2. El segundo consejo es dejar al menos 10 centímetros de espacio entre el refrigerador y la pared, ya que si está pegado, el aparato se calienta más y necesita mayor energía para mantener la temperatura.
  3. El tercer punto tiene que ver con un hábito muy común en los hogares mexicanos: evitar meter ollas recién sacadas de la lumbre directo al refrigerador.

Introducir comida caliente obliga al equipo a hacer un esfuerzo extra para bajar la temperatura interior, lo que impacta directamente en el consumo de luz. La recomendación es esperar a que los alimentos lleguen a temperatura ambiente antes de guardarlos.