Claudia Sheinbaum alista viaje a Brasil para supervisar un acuerdo no vinculante
Ante la inminencia de un visita oficial a Brasil de la presidenta Claudia Sheinbaum, fuentes diplomáticas y energéticas refieren que el principal punto en la agenda con el presidente Lula da Silva sería el memorando de trabajo firmado recientemente entre Pemex y Petrobras.
Aunque no se ha dado fecha para ello y que muchas cosas pueden pasar o desarrollarse, es necesario ver cómo se delinea la agenda y que haya ‘carnita’ más allá de abrazos y parabienes diplomáticos.
Sobre todo, habría que echar un ojo a lo que expusieron la semana pasada ejecutivos de Petrobras, el gigante energético brasileño, ante inversionistas y analistas.
En referencia al acuerdo de colaboración entre las dos empresas petroleras estatales, los directivos de Petrobras dijeron que “su acercamiento a México permanece exactamente donde estaba: un memorando de entendimiento no vinculante con Pemex, en etapa de levantamiento de datos sísmicos, sin definición de bloques ni compromiso de capital”.
Quizá el dato más relevante es que Petrobras realiza sondeos en busca de reservorios turbidicos en el golfo de México. Esto es, la empresa busca yacimientos en aguas profundas quizá similares a la Cuenca de Campos brasileña.
En la misma llamada, Magda Chambriard, presidenta de Petrobras, insistió en que el acuerdo con Pemex se basa en un “aspecto institucional”, el cual es positivo, pero descartó iniciativas de mayor envergadura, como inversiones o contratos en metálico.
“Cualquier decisión tendrá que pasar primero por la gobernanza corporativa de la empresa y superar un análisis de viabilidad económica, el mismo filtro que aplica a cualquier otro proyecto en su radar”, dijo Chambriard.
Es decir, para Petrobras, lo de Pemex, si se da, será visto con lupa y no con benevolencia.
Y es que mientras Petrobras reporta el trimestre con mayor utilidad neta recurrente de su historia y una producción de 2.7 millones de barriles diarios, su avance concreto en México se limita a sísmica exploratoria sin cronograma público. Para una Pemex que arrastra casi u$s 90,000 millones de en deuda y que ha priorizado aguas someras tanto por capacidad técnica como por restricciones presupuestales, una eventual colaboración en aguas profundas del Golfo de México seguiría, por ahora, en el terreno de la especulación más que en el de los hechos.
México, el más ‘aventado’: el Mundial disparó los matches en Tinder
Cuarenta años después de su último Mundial, México volvió a llenar estadios y también, según datos de Tinder compartidos por US Media, disparó las conexiones digitales. La app registró un crecimiento promedio de 47% en la actividad de usuarios internacionales durante el torneo, pero fue en territorio mexicano donde el efecto pegó más fuerte.
Los matches crecieron 96.5% en México, muy por encima del 66.1% de Canadá y el 59.8% de Estados Unidos, los otros dos países sede. Esto significa que la efervescencia del Mundial se tradujo en interacciones a un ritmo casi el doble que en los vecinos del norte. En Guadalajara y Monterrey, dos de las ciudades sede mexicanas, los incrementos oscilaron entre 32% y 57% durante los días de partido.
Para US Media, representante de Tinder en América Latina, el patrón confirma que los eventos masivos presenciales no le restan terreno a las plataformas digitales, sino que operan como detonador.
“En un mundo tan globalizado, es lógico que los jóvenes aprovechen este tipo de eventos presenciales para generar encuentros y crear nuevos vínculos. Hemos comprobado que el uso de las social apps se potencia con eventos que reúnen físicamente a las personas; son la excusa”, dijo Juli Henry, VP of Sales México & Latam de la compañía.
La lectura de fondo apunta a la generación Z, núcleo de la comunidad de Tinder, y a su manera híbrida de vivir estas experiencias: estadio, celular y conversación digital como un mismo continuo antes, durante y después del evento. Para las marcas, el dato abre una vía distinta a la publicidad tradicional: sumarse a momentos culturales en curso en lugar de interrumpirlos.
Los días que JK Tyre soslayó en su llamada con analistas
Al parecer, algunos ejecutivos internacionales arrancan una hoja del manual de crisis de la 4T en México... Cuando sucede algo, lo mejor es “dorar la píldora”, como decimos acá... O sea, frasear distinto los momentos negativos. Si en México al descarrilamiento de un tren se califica como un evento en que “los vagones no se cayeron completamente”, a empresas como JK Tyre, su operación mexicana no sufrió una huelga, solo un slow down.
Y es que en una conferencia con inversionistas, un analista de DAM Capital preguntó por las huelgas en la planta mexicana de JK Tornel.
Arun Bajoria, presidente de la división Internacional de JK Tyre & Industries, corrigió de inmediato: no fue huelga, fue un slow down (una desaceleración).
La corrección abarca una frase. Pero la realidad es que en Tultitlán, Miguel Hidalgo y Azcapotzalco hubo un paro que duró 148 días, dejó cuatro obreros heridos a balazos y terminó con la matriz india enviando una comisión desde Nueva Delhi para apagar el incendio que en el call de resultados cupo en un eufemismo.
Además del mencionado slow down, hubo otro dato más duro para Jk Tyre, una empresa india que es de las mayores fabricantes de llantas y neumáticos del mundo y que hace años compró a la icónica Tornel.
En la llamada de resultados del primer trimestre fiscal 2027, JK Tyre dedicó apenas un puñado de intercambios al desplome de su filial mexicana. El negocio de Tornel cayó casi 82% interanual, cifra que puso sobre la mesa el propio analista de DAM Capital y que nadie en la mesa directiva se molestó en desmentir ni en matizar con un número propio.
Bajoria asegura que la producción “ya volvió con todo” y que el año cerrará con un top line similar al de trimestres anteriores. No mencionó que la producción llevaba paralizada desde el 23 de febrero.
Ese día, 1,500 trabajadores de la Compañía Hulera Tornel se declararon en huelga en las cuatro plantas de la empresa: dos en Azcapotzalco, una en Miguel Hidalgo y una en Tultitlán, Estado de México. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Compañía Hulera Tornel exigía el cumplimiento de ocho cláusulas del Contrato-Ley que rige a la industria hulera, entre ellas incrementos salariales de 7% y 5% para 2025 y 2026. El 22 de marzo, un recuento organizado por el Tribunal Laboral Federal ratificó la legitimidad del movimiento: 88.6% de los trabajadores votó a favor de sostenerlo.
Ese mismo 22 de marzo, obreros de la Planta 4 fueron atacados con armas de alto calibre por un grupo que buscaba romper la huelga. Cuatro resultaron heridos. Ese episodio, documentado por medios locales y organizaciones sindicales, no apareció en ningún momento del discurso corporativo dirigido a los inversionistas.
Cuando las negociaciones con los despachos de abogados contratados por Tornel fracasaron, la familia Singhania, controladora de JK Tyre, envió una comisión directamente desde India encabezada por el propio Arun Bajoria. Es decir: el mismo directivo que semanas después, ya frente a analistas bursátiles, reduciría el conflicto a una “desaceleración” fue quien viajó a México a resolverlo sobre el terreno.
Fue complicado. Según el sindicato, la firma de un convenio prevista para el 12 de junio se aplazó a petición del propio Bajoria. Días después, representantes de la empresa difundieron un video en el que desconocían parte de los acuerdos ya alcanzados, lo que prolongó el conflicto varias semanas más. La intervención de Neeraj Jain, director general de Tornel en México, fue señalada por el liderazgo sindical como el principal obstáculo para cerrar el trato.
El convenio se firmó la noche del 20 de julio y fue ratificado por unanimidad al día siguiente en Asamblea General. El regreso a las líneas de producción ocurrió el 23 de julio, tras la intervención de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Entre los 15 puntos pactados: incremento salarial retroactivo de 6% para 2025 y 5% para 2026, más dos puntos por arriba de la inflación para 2027 y 2028, aguinaldo de 42 y 44 días, prima vacacional escalonada de 25 a 31 días según antigüedad, y una ruta hacia la jornada laboral de 40 horas en 2027.
Hay un dato adicional que ninguno de los ejecutivos mencionó a los analistas y que resulta incómodo dado el entusiasmo con el que Bajoria habló ese mismo día de la renovación del T-MEC por diez años como ventaja competitiva para México: los trabajadores de Tornel recurrieron al Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida contemplado en ese mismo tratado. La instancia reconoció violaciones al contrato ley que rige la planta. El reconocimiento no se tradujo en una resolución inmediata, pero sí deja constancia de que la disputa trascendió las fronteras de un conflicto laboral local y llegó a los mecanismos trinacionales que la propia empresa citó como argumento de estabilidad.
Licitaciones sin resultado
Una licitación desierta suele ser, en la vida ordinaria de las compras públicas, apenas un trámite que se repite. Pero cuando dos concursos de gran escala terminan sin adjudicarse con apenas unos días de diferencia, el episodio empieza a leerse distinto. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) cerraron sin ganador sendos procesos para arrendar entre 22 mil 472 y 36 mil 107 vehículos a lo largo de 48 meses. El resultado dejó en suspenso a buena parte de la cadena automotriz mexicana, justo cuando el sector busca señales de estabilidad frente a la presión arancelaria de Estados Unidos.
El primero de los dos casos es un concurso internacional de la CFE para incorporar entre 12 mil 50 y 17 mil 890 unidades entre 2026 y 2030. La convocatoria incluía 60 partidas: camionetas pick-up, sedanes de combustión e híbridos, vans de pasajeros y carga, camiones de tres y media toneladas, motocicletas y cuatrimotos. Participaron las empresas Casanova Vallejo, Integra Arrenda, Jet Van Car Rental, Lease and Fleet Solutions y Agencia Seye, pero la Gerencia de Abastecimientos concluyó que ninguna oferta reunía las condiciones para ser adjudicada.
El procedimiento, además, venía acompañado de cuestionamientos: medios como La Jornada Estado de México y Animal Político reportaron la participación de un exdirectivo de la propia CFE, incorporado a una de las empresas concursantes menos de cuatro meses después de dejar la institución, lo que abrió dudas sobre un eventual conflicto de interés bajo la Ley General de Responsabilidades Administrativas.
La historia se había repetido pocos días antes en la SHCP. El 31 de julio, la dependencia declaró desierta una licitación consolidada con la que se buscaba arrendar entre 10 mil 422 y 18 mil 217 vehículos para más de 90 instituciones federales.
Entre los principales solicitantes destacaban Pemex, con un requerimiento de entre 3 mil 264 y 4 mil 326 unidades, e IMSS-Bienestar, cuya demanda oscilaba entre 3 mil 51 y 7 mil 572 vehículos. También figuraban Alimentación para el Bienestar, la Procuraduría Agraria, Senasica, el INAH y la SICT.
Once empresas se habían presentado al concurso, de acuerdo con el registro de apertura de propuestas del 10 de julio. Seis quedaron fuera en la revisión legal y administrativa, y las cinco restantes no lograron acreditar técnicamente ninguna de las partidas por las que competían, se reportó en diversos medios. Ese resultado canceló incluso la ronda de Ofertas Subsecuentes de Descuento, el mecanismo previsto para mejorar las propuestas económicas antes del fallo.
El efecto recae sobre una red amplia de proveedores. La demanda contemplaba vehículos de Nissan, Kia, BYD, JAC, Ford, Stellantis y General Motors, además de contratos asociados de financiamiento, seguros, mantenimiento, reparación y equipamiento especializado.
En diversas columnas se describía al proceso de la SHCP como una línea de salvamento para una industria ávida de buenas noticias ante la incertidumbre arancelaria o la caída en la compra de autos nuevos de todo tipo.
Fuentes del sector consultadas para esta nota sostienen que la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), encabezada por José Rogelio Garza Garza, y la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), presidida por Guillermo Rosales Zárate, buscarán reuniones con el secretario de Hacienda, Édgar Amador; el secretario de Economía, Marcelo Ebrard; y la secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, con el objetivo de preservar el modelo consolidado mediante la reposición de ambas licitaciones.
Y, sobre todo, que se haga realidad una promesa enarbolada a todo lo alto: transparentar licitaciones y apresurar compras a fin de estimular el mercado y dar certeza a las inversiones.
Por ahora, ni la CFE ni la SHCP han precisado cuándo relanzarán los concursos ni cómo cubrirán, mientras tanto, las necesidades de movilidad de las dependencias involucradas.