En esta noticia

Lisseth Cordero Luna y Alejandra Valdez son heroínas del reciclaje. Ambas fundaron Ecolana hace una década como un proyecto que buscaba mapear todos los centros de reciclaje en la Ciudad de México y los alrededores. Hoy es una empresa que tiene grandes clientes como Bimbo, Tetra Pak, Coca- Cola y Nestlé que buscan ser parte de la economía circular.

En 2016, Cordero (ingeniera industrial por el ITAM) y Valdez (ingeniera ambiental por el IPN) comenzaron a recorrer la ciudad en búsqueda de centros de reciclaje. Descubrieron que estaban dispersos y que hacía falta un eslabón entre ellos y las empresas que buscaban ser parte de la economía circular.

En pocos meses, “pasamos de ser solamente un buscador a ser una plataforma que incentiva el reciclaje a través de la educación y de beneficios tangibles para el usuario”, recordó Alejandra Valdez, cofundadora de Ecolana, en entrevista con El Cronista.

Para 2018 las emprendedoras ya habían mapeado 200 puntos de acopio. Actualmente ya tienen identificados más de 6,000 puntos en casi todo el país.

En estos años han pivotado su modelo de negocio hacia la consultoría y los servicios en economía circular. Se han ido profesionalizando. Valdez recalcó que su equipo conecta a los actores necesarios para que ocurra la economía circular. Y además, dijo, “estamos dignificando el trabajo de los acopiadores que son el primer frente de la economía circular”.

Ecolana ha logrado que las empresas pasen de “donar” a invertir en infraestructura y esquemas de economía circular real. “Trabajar con las marcas grandes nos permitió escalar”, aseguró Valdez, quien dijo contar con 11 clientes de consumo masivo actualmente.

“Las empresas están entendiendo que no es solo poner el logo verde, sino asegurar que el material que sacan al mercado sea recuperable. Ahí es donde entramos nosotros como el brazo técnico y digital”, resaltó.

Con un equipo de 34 personas, algunas de ellas dispersas en distintas ciudades del país, han logrado crear exitosas campañas de reciclaje para las empresas.

“Lo que las marcas valoran es la trazabilidad. Poder decir: ‘gracias a mi campaña con Ecolana, se recuperaron tantas toneladas de PET o de aluminio’ con datos reales”, aseveró Valdez.

El principal enfoque de Ecolana es servir de puente entre estas grandes marcas —que a menudo tienen directrices globales de sostenibilidad difíciles de aplicar en el contexto local— y la infraestructura real de reciclaje en México.

Ecolana ha reportado un crecimiento superior al 20% en los últimos dos años. Aunque la explosión de crecimiento se dio en 2020 cuando alcanzaron un 60% debido a que la sociedad tuvo más conciencia del cuidado del planeta. Este 2026 el reto es llegar al 30%.

El rol activo de los ciudadanos en la economía circular

En el engranaje de la economía circular el factor individual también pesa. Por eso, las campañas de Ecolana incluyen a las personas y las incentivan a enamorarse del mundo del reciclaje. Una de sus principales iniciativas es el Flextival, que ya está cumpliendo diez años (el cual se celebrará este 21 y 22 de marzo en la Ciudad de México).

El Flextival es un espacio abierto a la ciudadanía donde se reciben envolturas y empaques flexibles limpios y secos, como bolsas de botanas, empaques metalizados y plásticos multicapa, materiales que comúnmente representan un reto dentro de los sistemas tradicionales de reciclaje.

Flextival 10 cuenta con el apoyo de Purina, Mars (Whiskas y Pedigree); M&Ms y Snickers; Bimbo y Barcel, Mondelez y Oreo, quienes se suman para impulsar el reciclaje y la economía circular en México.

A lo largo de sus primeras nueve ediciones, el evento ha reunido a 10,049 asistentes, logrando la recuperación de 13,663 kilogramos de residuos flexibles, equivalentes a más de 3,144,580 envolturas que fueron desviadas de rellenos sanitarios y espacios públicos para reincorporarse a cadenas de valorización.

Como todos los años, Ecolana da incentivos para participar como tarjetas de regalo, lo que incentiva el compromiso con la correcta separación y entrega de residuos.

Valdez resaltó que los incentivos y el ambiente festivo son grandes ganchos para acercar a las personas al reciclaje. Compartió que el año pasado el premio de una de sus campañas fue boletos para el concierto del cantante Bad Bunny en zona VIP. La campaña estaba enfocada específicamente en el acopio de pilas.

Aunque Valdez inicialmente dudaba de cuántas personas se sumarían, la respuesta fue masiva, logrando recolectar millones de pilas. La ganadora entregó cubetas de pintura llenas de pilas. Su estrategia fue acudir a centros relojeros, donde se generan estos residuos de forma constante al cambiar las baterías de los relojes.

Valdez enfatizó la importancia de que todos se sumen, aunque sea con acciones pequeñas, a la economía circular y concluyó que “la acción individual hace que también los gobiernos se muevan y las empresas se muevan; el ecosistema del planeta lo está valorando”.